Luis Posada Carriles se encuentra detenido en una cárcel de Estados Unidos.
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La mañana del 6 de octubre de 1976 el vuelo 455 de Cubana de Aviación partió de Guyana. Hizo escala en Trinidad y en Barbados e iniciaba su ruta a Jamaica cuando estalló en el aire.
A bordo iban 57 cubanos, 11 guayaneses y 5 norcoreanos. Entre los cubanos viajaba una delegación de esgrimistas.
Dos venezolanos que habían descendido en Barbados fueron los inmediatos sospechosos: Fredy Lugo y Hernán Ricardo.
Como autor intelectual se señaló al cubano-venezolano Luis Posada Carriles, quien había trabajado para la Dirección de Servicios de Inteligencia Policial, la DISIP.
También fue investigado un cercano amigo suyo, el también cubano Orlando Bosch.
Tanto Bosch como Posada estaban vinculados a la CIA, según fuentes que citan documentos oficiales estadounidenses.
Posada Carriles se encuentra detenido en una cárcel de EE.UU.
El amigo Fidel
El que los sospechosos fueran venezolanos fue suficiente para que los países involucrados aceptaran radicar la causa en Caracas, como pedía el gobierno del presidente Carlos Andrés Pérez.
Cuando llegó al poder en 1974, Carlos Andrés Pérez reanudó las relaciones diplomáticas de Venezuela con Cuba,
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"No hubo indicio factual que obligara al presidente Pérez a traerse el caso" aseguro a BBC Mundo, el analista político Carlos Romero
"Algunos dicen que fue un gesto de apoyo. Otra interpretación dice que los trajo para evitar que su supieran los vínculos que tenían con Venezuela Luís Posada Carriles y Orlando Bosch" dijo Romero.
Otros aseguran que fue una medida típica del estilo del presidente Pérez, quien ejercía una política internacional de alto perfil, aprovechando la potencia que le daba al país el boom petrolero de los años setenta.
Con la llegada de Pérez al poder en 1974 empezó una distensión con La Habana que permitió que ambos países reestablecieran relaciones diplomáticas, rotas desde principios de los sesenta.
Pérez y Fidel Castro cultivaron un vínculo personal casi amistoso, aunque sin llegar a los niveles de intimidad y confianza que tienen el actual mandatario venezolano, Hugo Chávez y el presidente cubano.
Juicio enredado
En octubre de 1976 el caso empezó a procesarse en el fuero civil venezolano. Tras varias recusaciones e inhibiciones de jueces, el caso fue trasladado a una Corte Militar.
En 1980 el juez militar absolvió a los 4 acusados, pero la fiscalía logró que el caso regresara a tribunales ordinarios, lo que dejó sin efecto la sentencia.
Finalmente en 1985 Lugo y Ricardo son condenados a veinte años de prisión, aunque saldrían en libertad ocho años después. Orlando Bosch fue absuelto por "insuficiencia de pruebas"
Bosch se hizo famoso por haber asegurado durante el juicio que "todos los aviones de Castro son aviones de guerra" al intentar justificar la voladura de vuelo 455.
Posada en cambio calificó como "estúpida" aquella acción, aunque años después ofrecería declaraciones contradictorias a la prensa sobre su participación en el evento.
En 1985 sólo quedaba por ser sentenciado Posada, pero logró fugarse de la Penitenciaria de Venezuela. La ley venezolana impide los juicios en ausencia, por lo que su causa continúa abierta y a la espera de que en EE.UU. decidan qué harán con él.