El presidente de Estados Unidos aprobó un plan de US$80 millones destinado a aumentar la presión sobre el gobierno de Cuba y apoyar a la oposición para una "transición a la democracia".
Bush prometió ayuda económica al futuro gobierno si éste pide la asistencia de Washington.
|
Al mismo tiempo, George W. Bush prometió endurecer el embargo comercial de cuatro décadas contra el régimen de Fidel Castro.
El nuevo programa, denominado "Compromiso con el pueblo de Cuba" se suma a los US$70 millones ya autorizados por el Congreso para emplear con tal fin en los próximos dos años.
En un comunicado difundido por la Casa Blanca, Bush expresa su intención de apoyar a los cubanos "en la transición desde el régimen represivo de Castro a la libertad y una democracia genuina".
Anuncia en tal sentido que decidió aceptar las recomendaciones de la Comisión de Asistencia a la Libertad de Cuba, un grupo liderado por la Secretaria de Estado, Condoleezza Rice y el Secretario de Comercio, Carlos Gutiérrez.
El documento, que profundiza el denominado "Plan Bush" elaborado por la misma comisión en 2004, considera que Washington debe prepararse para enviar ayuda y asesores tras la desaparición de Castro quien el 13 de agosto cumplirán 80 años.
Resonancia cubana
La presentación del informe se produce poco después de que en La Habana se declarara oficialmente al Partido Comunista como "garante de la continuidad de la revolución".
Washington ha soñado con la desaparición de Castro desde que se enteró que existía.
|
Al mismo tiempo se reinstauró el "Secretariado", un brazo ejecutivo que había sido eliminado en los años '90, que será liderado por Fidel Castro y su hermano Raúl, actual ministro de Defensa y sucesor constitucional.
El presidente del Parlamento cubano, Ricardo Alarcón, calificó al plan como "una conspiración contra Cuba".
En declaraciones que reproduce la agencia AFP, el activista de derechos humanos Elizardo Sánchez, expresó sus temores de que el plan pueda comprometer los movimientos independentistas en la isla.
"Creo que es otro ejemplo de la visión de Washington que tienen más bien un efecto contraproducente", manifestó.
La estrategia de Washington
Al hacer la presentación del plan, la Secretaria de Estado, Condoleezza Rice, dijo que es una muestra del apoyo a los "valientes líderes de la oposición".
Indicó que la intención es apoyar los esfuerzos de los cubanos "a estar preparados para el día que recuperen su soberanía y puedan elegir un gobierno a través de elecciones libres y multipartidarias".
Según Rice EE.UU. es el mejor amigo de Cuba.
|
Un fuerte componente de la estrategia será la provisión de lo que Washington denomina "información no censurada", a través de emisiones satelitales de radio y televisión hacia la isla así como el uso de internet.
Los fondos también se emplearán para "fortalecer a los movimientos democráticos" y para "debilitar las finanzas del régimen y sus estrategias de sobrevivencia".
El plan ofrece incentivos económicos a un futuro gobierno de transición con tres condiciones: liberar a los presos políticos, convocar elecciones "libres y justas" y pedir expresamente la asistencia de Washington.
Recomienda también prohibir el envío de remesas de Estados Unidos a Cuba a través de terceros países, aplicar mejor las sanciones económicas ya existentes y rastrear el destino de exportaciones cubanas como el níquel y el cobalto.
Según admitió el coordinador de la Comisión, Caleb McCarry, el documento contiene además un capítulo que se mantendrá en secreto "por razones de seguridad nacional".
Los mejores amigos
Al hablar con los periodistas, McCarry justificó el plan afirmando que una sucesión totalitaria en "representaría una influencia desestabilizadora para nuestro hemisferio".
También indicó que existen pruebas de que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, estaría apoyando la continuidad de la "dictadura" en la isla, aunque no especificó qué acciones podría tomar Estados Unidos para detener esa supuesta ayuda.
Condoleeza Rice, por su parte, se dirigió a los cubanos expresando que "ustedes siempre pueden contar con nuestro apoyo".
"Ustedes no tienen mejor amigo que Estados Unidos", manifestó la jefa de la diplomacia estadounidense.
En La Habana, el economista disidente Oscar Espinosa Chepe, se mostró cauto con respecto a las ofertas de amistad de unos y otros.
"No compartimos en absoluto la visión de ningún gobierno extranjero sobre lo que los cubanos deben hacer".
"Creo que los cubanos somos los únicos que tenemos que resolver nuestros problemas sin ninguna interferencia", dijo Chepe quien fuera condenado a 20 años de cárcel y liberado en 2003 por razones de salud.