Con la detención de siete militares en Colombia, asciende a 15 el número de uniformados investigados por la muerte de diez policías y un civil el pasado 22 de mayo en la localidad rural de Jamundí, a unos 450 km. de Bogotá.
El presidente Uribe pidió una investigación inmediata de la matanza.
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La nueve serie de arrestos se produjo pocos días después de finalizada la reconstrucción de la matanza, que fue atribuida en un comienzo a un error.
Pero el fiscal general, Mario Iguarán Arana, aseguró al comenzar la investigación que lo ocurrido en Jamundí "no fue un error, fue un crimen, fue un acierto, pero un acierto criminal" y planteó que una de las hipótesis que se manejaba era la "de un mandado al narcotráfico".
Los primeros ocho militares detenidos, entre los que se encuentra el comandante del Batallón de Alta Montaña, coronel Bayron Gabriel Carvajal Osorio, fueron arrestados el primero de junio.
Todos los involucrados en la investigación han sido confinados en el mismo lugar, el Cantón de Náooles del Batallón Pichincha.
Allí aguardan el inicio del proceso, que se abrirá con la audiencia de imputación de cargos.
El diario colombiano El Tiempo informó en su edición digital que "hasta el lunes pasado se adelantó la reconstrucción de los hechos, que se extendió durante más de 70 horas en seis días".
Según la publicación, la defensa de los militares ha criticado los informes técnicos en los que se basó la fiscalía para solicitar la captura.