La policía del estado brasileño de Sao Paulo afirmó que sus agentes han matado a 55 sospechosos de pertenecer a una banda criminal en menos de 48 horas, lo que ha provocado preocupación entre organizaciones de derechos humanos.
Varias ONG acusaron a la policía brasileña de responder vengativamente a los ataques.
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Organizaciones No Gubernamentales (ONG) acusaron a la policía brasileña de responder vengativamente a los recientes ataques de parte de bandas de delincuentes.
La banda conocida como el Primer Comando de la Capital (PCC), habría iniciado la ola de violencia con ataques lanzados contra la policía.
El grueso de la violencia ocurrió durante el fin de semana, cuando estaciones policiales, patrullas y hasta agentes de franco fueron atacados por criminales portando ametralladoras, machetes y bombas de fabricación casera.
Pero el número de sospechosos que han sido abatidos en los últimos dos días ha sido motivo para que la ONG Justicia Global proteste ante la ofensiva policial.
En represalia
"Lo que está ocurriendo en Sao Paulo es extremadamente grave. La policía actúa en represalia, eliminando personas y deja a la sociedad más insegura de lo que ya está", declaró a la agencia de noticias EFE la directora de investigaciones de la ONG, Sandra Carvalho.
Decenas de autobuses fueron incendiados durante los ataques.
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Agregó que la policía realiza "ejecuciones sumarias", lo que perjudica las investigaciones para identificar a los responsables de los actos violentos.
"Están muriendo personas por estar en la hora equivocada en el lugar equivocado", declaró por su parte el portavoz del Movimiento Nacional de Derechos Humanos, Ariel de Castro Alves.
"El clima de terror no puede dar carta blanca para matar", añadió.
Este miércoles empezó a volver la normalidad a Sao Paulo, la ciudad más grande de Brasil.
Aumentan las muertes
Corresponsales en Sao Paulo afirmaron que más de 138 personas han muerto desde que se iniciaron los motines en las cárceles de Sao Paulo y en las redadas policiales.
Unos 40 agentes de la policía o guardias penitenciarios fallecieron cuando la banda PCC atacó a la fuerza policial en la ciudad de Sao Paulo.
El PCC inició la violencia como represalia después de que las autoridades trasladaron a prisiones de máxima seguridad a 765 reclusos, entre ellos algunos de sus cabecillas.