Kevin, John y Jason Faddoul fueron secuestrados en febrero.
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El gobierno de Venezuela urgió a acelerar los procesos judiciales en el caso de secuestro y asesinato de los tres hermanos que ha enlutado a Venezuela.
Cinco personas fueron detenidas en relación con el caso, según informó el ministro de Interior y Justicia, Jesse Chacón.
El 23 de febrero pasado, los tres hermanos Jason, Kevin y John Faddoul, de 12, 13 y 17 años respectivamente, fueron secuestrados cuando se dirigían a la escuela. Su chofer, Miguel Ribas, también fue asesinado.
El descubrimiento de los cuerpos, más de un mes después, suscitó la indignación social y llevó a protestas masivas en Caracas, en demanda de justicia.
Un granjero halló los cadáveres en las afueras de la capital venezolana, con heridas de bala en cuello y cabeza.
Chacón dijo también que se busca a otras dos personas "que de acuerdo con la investigación son quienes participan directamente en el ajusticiamiento de los niños y el chofer".
Informó asimismo que la policía había encontrado el arma usada en el crimen.
"Esperamos que con todos estos elementos podamos terminar de reconstruir este hecho que enlutó a la sociedad", dijo Chacón al solicitar al Tribunal Supremo de Justicia que se aceleren los procesos.
Respeto al duelo
Los secuestradores habían demandado a los padres pagar un rescate de US$4,5 millones. El abogado de la familia dijo que era demasiado dinero.
La madre de los fallecidos, Gladis Diab, pidió que se respete su dolor y no se le use políticamente.
"He recibido mensajes de todas partes del mundo, ayudándome a cargar esta cruz, que se me está haciendo más pesada cuando me doy cuenta de que hay personas que la quieren utilizar con fines políticos", dijo en entrevista con una radio local.
Las protestas paralizaron el tráfico de Caracas. Un fotógrafo que cubría las manifestaciones, Jorge Aguirre, murió luego de ser baleado por un desconocido mientras tomaba fotos de una de las protestas.