Horas después que los grupos indígenas anunciaran la suspensión de las protestas contra el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, miles de personas convocadas por grupos empresarios, propietarios de negocios y productores rurales marcharon en Quito a favor del posible acuerdo.
Los manifestantes pidieron a Palacio que firme el acuerdo.
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Agitando banderas, pancartas y miles de rosas, los manifestantes llamaron al presidente Alfredo Palacio a firmar el tratado con el gobierno de George W. Bush durante la última ronda de negociaciones que se celebrará el próximo jueves en Washington.
Las consignas más repetidas en la marcha enfatizaban que el TLC traerá nuevos puestos de trabajo.
"Nadie más en Ecuador debería abandonar el país porque no hay empleos. Nosotros tendríamos que exportar nuestras flores a EE.UU., no nuestros trabajadores para que terminen en barcos de sardinas", gritaba un productor de rosas frente al Ministerio de Comercio.
Por su parte, el gobierno de Palacio celebró la suspensión de las protestas indígenas y declaró que intentará conseguir las mejores condiciones en la próxima ronda de negociaciones del TLC.
Tregua, por ahora
Aunque la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (Conaie) decidió suspender sus marchas tras cuatro días de manifestaciones, sus dirigentes advirtieron que si el gobierno firma el tratado comercial emprenderán movilizaciones indefinidas.
Las organizaciones indígenas están evaluando si reanudan el bloqueo de carreteras que en cuatro días interrumpió el tránsito en casi toda la sierra andina del país.
También consideran la posibilidad de organizar masivas marchas hacia Quito para ejercer presión sobre el gobierno.
En tanto la Iglesia Católica ecuatoriana pidió a las partes en conflicto que reanuden el diálogo.
El Episcopado sugirió al Ejecutivo que consulte al pueblo antes de que el Congreso niegue o apruebe el polémico tratado comercial.