EE.UU. teme un éxodo cubano en caso de inestabilidad en Cuba.
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El reciente anuncio del traspaso de poderes de Fidel Castro a su hermano Raúl Castro mientras se recupera de una operación intestinal ha generado gran inquietud en el seno del gobierno estadounidense.
Existe el temor de que miles de cubanos salgan al mar para tratar de alcanzar las costas de Florida como ocurrió en 1980 con el éxodo de Mariel, cuando llegaron 125.000 isleños al sur de ese estado.
"Un éxodo masivo podría provocar una crisis en Estados Unidos, particularmente en el estado de la Florida y en la zona metropolitana de Miami que probablemente recibiría la gran mayoría de refugiados cubanos", señaló a BBC Mundo el investigador Hans Salas del Valle, del Instituto de Estudios Cubanos y Cubano Americanos de la Universidad de Miami.
Hay quienes consideran que esta preocupación pronto se reflejará en nuevas medidas del gobierno estadounidense.
Un artículo recientemente publicado en el diario Miami Herald, basado en declaraciones anónimas de funcionarios del gobierno estadounidense, señala que las autoridades en Washington analizan la posibilidad de incrementar de 20.000 a varios miles más la cifra anual de visas a inmigrantes cubanos.
Médicos cubanos
La medidas también tratarían de facilitar la inmigración de médicos cubanos, según el diario.
Una portavoz del Departamento de Seguridad Interna dijo a BBC Mundo , en una entrevista telefónica desde Washington, que de momento no se prevén cambios en la política migratoria hacia Cuba y agregó que no suele comentar sobre que las deliberaciones privadas entre funcionarios .
Sin embargo fuera del ámbito gubernamental hay amplias expectativas de un anuncio inminente.
"Lo que se está hablando es posiblemente de 20.000 visas al año, adicionales a las que ya tienen. Eso sería una gran ayuda", señaló desde su oficina en Coral Gables el abogado de inmigración Jorge Rivera.
Motivación política
Ese anuncio también tendría una motivación política de cara a las elecciones legislativas de noviembre en el Congreso estadounidense.
"Obviamente aquí en el sur de la Florida va a influenciar muchísimo porque hay una población cubana enorme que en gran parte decide quién va a ser que nos va a representar", agregó el abogado.
Sin embargo la influencia política de los exiliados cubanos en Washington tiene sus límites.
"Particularmente hoy en día hay que recalcar que existe una cierta crisis dentro de la sociedad norteamericana con respecto a la inmigración en general. Es un tema muy delicado para la administración del presidente Bush", señaló Salas del Valle.
Reforma migratoria
El proyecto de reforma migratoria permanece estancado en el Congreso estadounidense.
Bush podría cambiar la política migratoria hacia Cuba.
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La versión de la cámara baja prevé sanciones para los indocumentados y sus empleadores mientras el proyecto del Senado contempla la posibilidad de legalizar a la mayoría de más de 11 millones de personas en situación irregular.
Según el investigador de la Universidad de Miami el gobernante Partido Republicano está dividido entre un ala que favorece la reforma de las leyes migratorias de Estados Unidos y "el ala más conservadora que quiere disminuir el flujo migratorio. El tema cubano podría causarle problemas al presidente porque encontrarse con 100.000 cubanos en cuestión de unas semanas no sería muy bueno para la imagen de la administración".
El gobierno estadounidense ha incrementado las redadas del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, según sus siglas en inglés) mientras en el Congreso permanece estancado el proyecto de ley de reforma migratoria.
Operaciones de Fugitivos
Un comunicado reciente de ICE hace gala de que siete nuevos equipos de "Operaciones de Fugitivos" están operando en Atlanta, Houston, Los Angeles, Newark, Phoenix, Washington, D.C. y Raleigh de un total de 45 en todo el país.
La enfermedad de Castro generó expectativas en Miami.
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"Los 45 equipos actualmente en servicio están llevando a cabo 1.000 detenciones semanales de indocumentados", según la nota de prensa.
El gobierno también ha señalado que hará todo lo posible por desalentar la travesía de balseros cubanos, los cuales suelen ser devueltos a Cuba si son interceptados en alta mar en base a una política establecida por el gobierno de Bill Clinton en 1994.
"Es bien inteligente lo que están haciendo porque al demostrar la mano dura, que quieren implementar y aplicar las leyes de inmigración, le pueden decir al Congreso que no se están burlando las leyes de inmigración", dijo Rivera.
La mano dura de las autoridades migratorias no afecta a los cubanos que ya se encuentran en Estados Unidos porque la Ley de Ajuste Cubano de 1966 garantiza que después de un año en el país tienen el derecho obtener la residencia legal.
Sin embargo la enfermedad de Castro abre la posibilidad de una transición política en Cuba y la eventual revocación de esa ley y los privilegios que han beneficiado a los inmigrantes cubanos a lo largo de 40 años.