Todos los reos de Cojutepeque pertenecen a la pandilla "Mara 18".
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38 pandilleros detenidos en la prisión de Cojutepeque, en El Salvador, escaparon a través de un hueco cavado artesanalmente en una pared, informaron el martes las autoridades de ese país.
El boquete conducía a una casa en la que había varios vehículos esperando por ellos.
El director de centros penitenciarios de El Salvador, Jaime Vilanova, informó que la policía había recapturado a tres de los fugitivos.
"Estos grupos tienen vínculos con el crimen organizado", indicó el funcionario.
Vilanova agregó que se había decretado un "estado de alerta" en el penal durante 72 horas que incluía el confinamiento de los reclusos en sus celdas, la suspensión de las visitas y el fortalecimiento de la seguridad en los alrededores.
Investigaciones
El inspector general de prisiones, Gilberto Cáceres, explicó que las herramientas que los presos utilizaron para hacer el agujero fueron elaboradas por ellos mismos.
El director de la penitenciaría, Jesús Vargas, fue separado de su cargo mientras la Fiscalía General de la República realiza las investigaciones.
El penal de Cojutepeque, localizado aproximadamente a 35 kilómetros de la capital, San Salvador, alberga a 428 reos, todos pertenecientes a la pandilla conocida como Mara 18.
Muchas de las pandillas juveniles denominadas "maras" surgieron en comunidades de inmigrantes centroamericanos a Estados Unidos, en ciudades como Los Ángeles, y se diseminaron posteriormente a países que incluyen a Guatemala, Honduras y El Salvador.
Cifras oficiales indican que en El Salvador existen 10.500 pandilleros organizados en más de 300 grupos a nivel nacional.