Morales es el "hombre de la hora" tras la nacionalización de los hidrocarburos en su país.
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Las crecientes tensiones entre los líderes de América Latina despertadas por la decisión boliviana de nacionalizar sus hidrocarburos están opacando el encuentro con sus pares europeos, que buscaba mejorar las relaciones comerciales entre ambas regiones.
El gobierno brasileño se declaró "profúndamente perplejo" por los comentarios del presidente boliviano, Evo Morales, quien en una conferencia de prensa sugirió que no habría compensación para las compañías extranjeras afectadas por la estatización que dispuso por decreto.
"No hay por qué pensar en una indemnización. De los más de 70 contratos, ninguno fue ratificado por el Congreso y, por tanto, son inconstitucionales", sostuvo el mandatario.
Morales desmintió así al presidente de la petrolera estatal boliviana YFPB, Jorge Alvarado, quien el día anterior había señalado que reconocerían a la brasileña Petrobrás la expropiación parcial de sus refinerías en Bolivia.
La petrolera brasileña, la mayor inversora en la industria de gas boliviana, también dijo estar "indignada" por las declaraciones de Morales acerca de que habría estado operando ilegalmente en el país.
Desunión andina
Otro frente problemático fue abierto por el anuncio del presidente venezolano, Hugo Chávez, de que retiraría a su país de la Comunidad Andina de naciones (CAN) si otros socios como Perú y Colombia insistían en firmar acuerdos bilaterales de libre comercio con Estados Unidos.
La comisionada para las Relaciones Internacionales de la Unión Europea, Benita Ferrero-Waldner, admitió que los problemas internos en el bloque están demorando los planes para iniciar negociaciones comerciales entre ambos bloques.
"Aún estamos esperando ver que es lo que los miembros pueden ofrecernos. El momento de comenzar las negociaciones depende de qué es lo que logren acordar entre ellos", expresó.
Europa es el mayor socio de Latinoamérica en términos de comercio, ayuda e inversión extranjera, pero la relación nunca terminó de florecer completamente, y dada la creciente polarización e incertidumbre política en esta región, las perspectiva no son alentadoras en el corto plazo.
Divisiones regionales
Según Steve Kingstone, corresponsal de la BBC en San Pablo, dos grandes campos parecen haber surgido.
Un grupo de países, notablemente Chile y Colombia, favorece la economía de libre mercado y los acuerdos de libre comercio.
Las perspectivas de avanzar en el libre comercio entre los bloques son bastante pobres.
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Otro, liderados por Venezuela y Bolivia, sospechan de la influencia extranjera y se están moviendo hacia un mayor control estatal de la economía.
Los demás países se ubican entre estas dos posiciones, que a su vez también estimulan la polarización de la política interna en cada uno de ellos.
Tal cual señaló el ministro de Relaciones Exteriores alemán en una visita a Brasil la semana pasada, esto hace muy difícil para Europa interpretar las señales.
Esta situación vuelve bastante remota la perspectiva inmediata de un acuerdo de libre comercio entre Europa y Sudamérica.
El panorama en cambio es más favorable para Centroamérica, que con economías más pequeñas y un avanzado acuerdo de libre comercio con Estados Unidos, están en mejores condiciones de aprovechar este encuentro en Viena.