Morales aseguró que las inversiones extranjeras en Bolivia no correrán riesgo.
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Un difícil equilibrio entre reformas sociales que mejoren las condiciones de vida de la mayoría pobre de Bolivia y preservación de los intereses de la inversión privada será casi con seguridad la característica principal del gobierno del líder indígena Evo Morales.
Antes de asumir la presidencia, Morales ha tratado de tranquilizar a quienes temen que el discurso izquierdista de su campaña electoral pueda traducirse en medidas radicales que afecten a la inversión privada.
Pero también ha declarado que las perspectivas políticas de su gobierno son "acabar con el Estado colonial" al impulsar una reforma del Estado mediante una asamblea constitucional que está prevista para dentro de unos meses.
Morales aseguró que las inversiones extranjeras en Bolivia no corren riesgo y ha garantizado que las leyes que las amparan serán respetadas. "Queremos gobernar con responsabilidad", declaró.
Sin embargo, la situación de los habitantes del país más pobre de Sudamérica lo ha llevado a decir que "no puede haber seguridad jurídica sin seguridad social" y que Bolivia "necesita socios y no patrones".
Expectación internacional
Morales quiere dar más protagonismo a los indígenas en la vida política del país.
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Los intentos por mostrarse ante la comunidad
internacional como un líder interesado en mantener
relaciones económicas y políticas convencionales han
sido acompañados de anuncios de "recuperar la
propiedad de los recursos naturales", explotados en
Bolivia por empresas transnacionales.
Estas contradictorias circunstancias previas a la toma
de mando presidencial de Morales han creado
incertidumbre a la vez que esperanza sobre las
condiciones en que el líder indígena podrá cumplir
estas promesas que parecen excluyentes.
Pero no hay duda de que, quien fue pastor de llamas en
su niñez, deberá cumplir inevitablemente con sus
planteamientos electorales de dar más protagonismo a
los indígenas en una nueva forma de gobernar, basada
en la fórmula inca "ama sua, ama kella, ama llulla".
Traducido al español, esto quiere decir: "no seas
ladrón, no seas mentiroso, no seas perezoso".
Una gran parte del éxito político del nuevo presidente boliviano se basa en sus duras críticas a la gestión estatal de sus predecesores, que protagonizaron gobiernos caracterizados por la corrupción.
Renovación
Por lo tanto, el intento de renovación sustancial de las formas de gobierno que hasta ahora habían regido en Bolivia marcará la gestión de Morales.
Como una muestra de los cambios que piensa aplicar, Morales dijo que él incluso había pensado cambiar la denominación de "ministro" por la de "servidor".
Todo parece indicar que su gabinete no mostrará la
composición clasista habitual que solía tener en
Bolivia.
Los equipos ministeriales habitualmente estuvieron
compuestos por personas procedentes de los sectores de
altos ingresos de la sociedad boliviana y era
frecuente ver a los mismos personajes rotar en los
cargos de ministro de un gobierno a otro.
Esta vez, a diferencia de otros cambios de gobierno,
pocos esperan ver a esos frecuentes personajes jurando
otra vez como ministros, lo cual refuerza la sensación
de que el poder realmente ha cambiado de manos en
Bolivia.
Se espera que la estructura del gabinete de Morales
haga énfasis en la mejora de las prestaciones sociales
y en el aumento de la injerencia estatal en la gestión
de la economía, como contraposición al modelo
neoliberal vigente, que ha sido atacado duramente por
el líder indígena.