Más de 2.600 paramilitares colombianos depusieron sus armas durante una ceremonia celebrada en el departamento de Antioquia, al noroeste de Bogotá.
Las AUC también entregaron un helicóptero y un hospital.
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El acto, celebrado cerca del pueblo de Tarazá, fue la más numerosa desmovilización desde que las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) iniciaron un proceso de paz con el gobierno del presidente Álvaro Uribe en 2003.
La ceremonia fue presidida por el comandante del desmovilizado frente de las AUC, Ramiro "Cuco" Vanoy, quien es solicitado por Estados Unidos para ser juzgado por cargos de exportar miles de kilos de cocaína hacia territorio estadounidense.
Vanoy evadirá la extradición a EE.UU. si cumple con el acuerdo con el gobierno, que congeló la petición mientras el dirigente paramilitar siga comprometido con el proceso de paz.
Los combatientes paramilitares fueron entregando uno a uno sus armas al alto comisionado para la paz, Luís Carlos Restrepo.
Vestían uniformes camuflados y algunos sostenían fusiles de asalto en sus manos.
El bloque también entregó un helicóptero y un hospital en el que eran atendidos sus combatientes.
Proceso de paz
Grupos de derechos humanos han expresado su preocupación de que paramilitares que han cometido atrocidades no sean castigados.
Fue la más numerosa desmovilización de las AUC desde que se inició el proceso de paz.
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Pero el gobierno colombiano asegura que las condiciones para la desmovilización son duras y que el proceso traerá paz al país
Con respecto al proceso de movilización impulsado por el gobierno de Uribe, y cuestionado por las organizaciones de Derechos Humanos, las autoridades colombianas han asegurado que los líderes paramilitares no serán extraditados siempre y cuando honren las condiciones del proceso definido por la Ley de Justicia y Paz.
El gobierno extendió en noviembre el plazo para la conclusión de la desmovilización, establecido originalmente para finales del 2005.
El ministro del Interior y de Justicia, Sabas Pretelt, informó en ese momento que las partes trabajarían en la definición de un nuevo cronograma.
Hasta el momento, las AUC han desmovilizado a unos 11.000 hombres de 17.000 que prometieron desarmar.