La asamblea es organizada por varios grupos disidentes, pero boicoteada por otros.
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La Unión Europea advirtió que sus relaciones con Cuba podrían verse afectadas tras la expulsión, por parte del gobierno de Fidel Castro, de parlamentarios del viejo continente que querían asistir a una asamblea de disidentes.
"Mientras ocurran tales incidentes incluso los mejores amigos de Cuba encontrarán difícil mantener su posición", dijo Amadeu Tardio, portavoz de la Comisión de la Comunidad Europea.
El gobierno cubano expulsó de la isla al senador checo Karel Schwarzenberg y al diputado alemán Arnold Vaatz. Schwarzenberg, dijo que la policía lo sacó del hotel donde se hospedaba y lo obligó a abordar un avión con rumbo a Europa.
El parlamentario manifestó que lo ocurrido era el "acto de un Estado totalitario".
"Participé en misiones de derechos humanos en la ex Unión Soviética y la ex Yugoslavia. Nunca había problemas mientras no se hiciera nada contra la ley. En este caso, lo extraordinario es haber sido expulsado sin motivo", señaló Schwarzenberg a BBC Mundo.
Tanto Schwarzenber y Vaatz estaban entre el grupo de legisladores europeos invitados a la Asamblea para Promover la Sociedad Civil, organizada por varios grupos disidentes cubanos.
Periodistas en problemas
A principios de la semana también se impidió la entrada al país de dos diputados polacos del Parlamento Europeo, a quienes se declaró "personas non gratas".
Ambos legisladores pidieron este viernes que se restablezcan las restricciones diplomáticas contra la isla, que habían sido suspendidas el pasado 31 de enero.
"El cambio de la política europea hacia Cuba no trae ningún resultado", expresaron Jacek Protasiewicz y Boguslaw Sonik en una carta al jefe de la política exterior de la UE, Javier Solana.
El gobierno de Italia, por su parte, convocó al embajador cubano en Roma para pedir explicaciones por la detención del periodista del "Corriere della Sera" Francesco Battistini.
En Varsovia, un vocero del ministerio de Relaciones Exteriores de Polonia informó que seis periodistas y activistas de derechos humanos que iban a presenciar la asamblea opositora estaban a punto de ser deportados.
El embajador de Cuba en Polonia, Jorge Fernando Lefebre, informó a EFE que los periodistas polacos viajaron a Cuba con visa de turistas y no con el visado de corresponsales.