Un triunfo histórico: así es como se ha calificado el triunfo de Evo Morales en Bolivia.
En La Paz, hubo celebraciones por el triunfo de Morales.
|
Histórico porque el líder cocalero no sólo será el primer presidente indígena de Bolivia, sino porque - de confirmarse la tendencia - lo hará con un respaldo superior al 40% (algunos medios hablan incluso de que estaría por alcanzar la mayoría absoluta: 50% más uno de los votos).
Un triunfo tan claro puede facilitar la tarea del candidato del Movimiento al Socialismo (MAS) en el futuro y evitar lo que muchos analistas temían: un bloqueo político en el Congreso.
Una victoria de esta magnitud no era tan esperada en el país, donde los sondeos daban la mayoría a Morales, pero con una ventaja que muchos creían lo obligaría a negociar con la oposición para evitar justamente una parálisis de su eventual gestión.
Algunos políticos, ahora temen que el candidato indígena radicalice completamente su discurso, ya que no contará con una oposición lo suficientemente fuerte.
Camino poco claro
Sin embargo, el camino adelante no se presenta con tanta claridad. Es cierto que Evo Morales puede contar con una mayoría suficiente para llegar a ser gobierno, pero eso no quiere decir que su futuro gobierno tendrá las manos libres para actuar.
Muchos retos afronta el nuevo presidente, ante una sociedad polarizada.
|
Todavía habrá que ver si, a nivel interno, logra tender puentes hacia el oriente del país, donde el candidato indígena y socialista no ha logrado conquistar completamente el favor de la población.
La capacidad de movilización de las organizaciones cívicas en el oriente del país, sobre todo en la próspera región de Santa Cruz, han puesto en jaque a gobiernos anteriores y es conocido el rechazo de la élite cruceña a Evo Morales.
Para lograr el apoyo de la clase media en el país, el líder cocalero moderó algo su discurso y seguramente deberá mantener esta línea para mantener el respaldo.
Es ahí donde puede surgir el segundo problema para el ganador de esta elección, ya que es muy probable que los movimientos sociales más radicales exijan respuestas rápidas al futuro gobierno.
El frente externo
En el frente externo, no hay duda que el líder indígena deberá soportar la presión de Estados Unidos, sobre todo en el campo de la política antinarcóticos y en el campo económico.
El tema de la coca, será álgido para el nuevo gobierno.
|
En el primero, Evo Morales ya ha dejado claro que no seguirá la línea de los gobiernos anteriores e incluso señaló que plantea la legalización de los cultivos de coca.
Esto tendrá la oposición del gobierno estadounidense, que defiende claramente la erradicación total de los cultivos de coca como parte de su estrategia de lucha contra el narcotráfico.
En el área económica, se espera que las empresas petroleras pongan presión para mantener sus inversiones en el país. Morales señaló que tiene toda la intención de imponer una presencia estatal mucho mayor en el sector de hidrocarburos, aunque aclaró que no buscará la expropiación.
Es indudable que el líder indígena gozará del apoyo de los gobiernos de izquierda y centroizquierda en la región, pero habrá que ver hasta dónde un país con infraestructura débil y altamente dependiente de la ayuda internacional puede soportar la presión de Estados Unidos.
No obstante, la democracia boliviana habló y, como dijo el principal contendiente de Morales, Jorge "Tuto" Quiroga, con este resultado una nueva Bolivia está naciendo.