El ministro de Relaciones Exteriores argentino, Rafael Bielsa, opinó este lunes que su gobierno no está molesto con el protagonismo que ha cobrado Brasil en la región, pero aclaró que hay "un déficit a solucionar en el Mercosur antes que hablar de la Unión Sudamericana de Naciones".
Lula dijo que su gobierno tiene el deber de ejercer un rol de liderazgo.
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La Comunidad Sudamericana de Naciones surgió en diciembre pasado como un bloque político y comercial. En su inauguración, el mandatario brasileño, Inacio Lula Da Silva, dijo que se buscaba la "integración soñada por Bolívar".
Pero la ausencia en el acto inaugural del presidente argentino, Néstor Kirchner, mostró que Buenos Aires no compartía el mismo entusiasmo.
Bielsa indicó que los esfuerzos de Brasil por formar un bloque más amplio no deben ser olvidados, pero destacó que el Mercosur sufre problemas reales que deben ser resueltos.
Los rumores sobre un alejamiento entre ambos gobiernos por el "protagonismo" a nivel regional de Lula surgieron en Buenos Aires tras la intervención de este mandatario en la crisis política ecuatoriana, que culminó con la llegada del ex presidente Lucio Gutiérrez a Brasil.
Este lunes, el presidente brasileño dijo que su país es la nación con mayor población y el mayor potencial tecnológico de Sudamérica, por lo que su gobierno tenía el deber de jugar un rol de liderazgo.
La diferencia
El canciller argentino reconoció que mantuvo una reunión con altos diplomáticos de su país para analizar las relaciones entre los dos principales socios del Mercosur.
Bielsa opinó que la candidatura brasileña para dirigir la OMC fue un error.
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La prensa argentina especuló que en este encuentro se discutieron posibles cambios de la política exterior hacia Brasil, pero Bielsa negó que se haya discutido el liderazgo regional de Lula.
La única diferencia entre Brasil y Argentina que reconoció el canciller argentino fue sobre la candidatura a director de la Organización Mundial de Comercio.
Brasil había presentado a su candidato, Luiz Felipe de Seixas Correa, cuando Uruguay ya había propuesto a Carlos Pérez del Castillo. La presencia de dos candidatos de un bloque comercial de cuatro países fue vista por los analistas como un signo de división en el Mercosur.
Para el titular del Ministerio de Relaciones Exteriores argentino, que había prometido su apoyo a Pérez del Castillo meses antes de la candidatura de Seixas Correa, la derrota del embajador brasileño mostró que su candidatura había sido un error.