A pesar de que en este año se ha reducido el número de secuestros, en Colombia 5.426 personas aún no han regresado a sus casas.
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EL SECUESTRO EN NÚMEROS
Desde 1996, 22.363 personas fueron plagiadas.
5.426 permanecen secuestradas.
994 murieron en cautiverio.
El 58,51% de los secuestros tuvo fines extorsivos.
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Esta es la conclusión de la Fundación País Libre, que presentó un informe sobre secuestros en el país desde 1996.
Lo preocupante, según la organización, es que en la mitad de estos casos se desconoce quién fue el autor del secuestro.
Esto quiere decir que no hay a quien reclamar por el delito, y que estos secuestrados no son tomados en cuenta como "canjeables" a la hora de hacer negociaciones con los diferentes grupos armados.
Más de la mitad de los secuestros ocurridos en los últimos diez años (58%) tuvieron fines económicos, y no políticos.
Fines complejos
Las organizaciones convocan a una manifestación contra el secuestro.
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El informe muestra que los casos de secuestro se han reducido; mientras que en 1999 hubo 3.328 casos, en este año se han reportado hasta ahora 581.
El grupo armado al que se le atribuyen más secuestros en estos últimos diez años son las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el grupo guerrillero más grande del país, que mantiene a 1.140 personas en cautiverio.
Le siguen el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el grupo paramilitar Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
En cuarto lugar están los secuestros atribuidos a la delincuencia común, un sector que ha visto un aumento en el último año.
Según la directora de País Libre, Olga Lucía Gómez, la autoría de los secuestros es un tema complejo.
"Hay bandas que extorsionan a las familias aunque la persona esté en manos de la guerrilla, y secuestrados que el ELN les entrega a las FARC porque no puede tenerlos. Esa incertidumbre hace aún más penosa la situación", dice Gómez.
La fundación, junto con varias organizaciones civiles y representantes de diferentes religiones, está convocando a los colombianos el 7 de diciembre a encender una vela y asistir a manifestaciones por los secuestrados.