La población ecuatoriana parece debatirse entre la frustración y la resignación tras la salida del país del ex presidente Lucio Gutiérrez, destituido el miércoles pasado por el Congreso, en medio de una ola de protestas que pedían su renuncia.
Gutiérrez salió de Ecuador en medio de estrictas medidas de seguridad.
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Pese a esto, la noticia de su partida el fin de semana fue recibida en las calles del país con calma.
No se registraron protestas en ningún punto de la capital y los manifestantes que desde el miércoles pasado habían protestado frente a la residencia del embajador brasileño, donde se refugió el ex mandatario, no se asomaron por el lugar.
Sólo algunos sectores aislados de la población se han manifestado, en días recientes, en defensa de Gutiérrez, particularmente en la ciudad Amazónica de Tena donde un grupo se movilizó el viernes, encabezado por Gilmar Gutiérrez, hermano del ex presidente.
Gutiérrez salió del país en medio de estrictas medidas de seguridad. El ex mandatario dejó la residencia del embajador brasileño en un vehículo de la policía, disfrazado de agente y con la cara cubierta con un pasamontañas. Fue trasladado a una base militar.
De ahí salió en helicóptero hacia un aeropuerto al sur de Quito, desde donde partió con destino a Brasil.
El ex gobernante calificó de inconstitucional su destitución, señalando que
él "no había abandonado el poder", como sostuvo el Congreso. Negó, ademas, las
acusaciones que se hacen en su contra.
Responsabilizó de su salida del poder a políticos "de la oligarquía" que "no
quieren que se despoliticen" los tribunales.
Un domingo cualquiera
En las plazas y parques de Quito el flujo de personas fluyó como cualquier domingo. Pero en medio de esa aparente calma, muchos reaccionaron con rabia.
María Dolores, profesional de unos 45 años, aprovechó la jornada para salir a montar en bicicleta, y dejar de lado la conmoción que ha vivido en los últimos días. Sin embargo, la noticia de la partida de Gutiérrez no se apartó de su mente.
"Me parece una cosa fatal, tremenda, que le hayan protegido de esa manera y que haya salido y que no cumpla con un proceso judicial que debería cumplir porque por eso fueron las protestas de los últimos días", señala.
"Él violó la constitución" -recalca otro ciudadano- refiriéndose a la decisión del ex mandatario de suspender a buena parte de los jueces de la Corte Suprema de Justicia y designar en su lugar a partidarios suyos.
En tanto, otro de los temas de debate fue la forma en que Gutiérrez salió de Ecuador.
"Me parece terrorífico que haya salido así del país" -dice Andrea, una vendedora de artesanías. "Él tenía que ser sometido a la justicia. Si él hubiera sido un hombre honesto, hubiera dado la cara a todo el pueblo ecuatoriano".
"Yo espero que algún día la justicia divina le cobre a éste y a los otros todos los desmanes que han cometido en este país", dice Antonio, un taxista.
"No había alternativa"
Algunos de los ciudadanos consultados por BBC Mundo criticaron duramente al gobierno por haber otorgado el salvoconducto que permitió la salida del depuesto mandatario. La autorización fue entregada el sábado en la tarde, y unas horas después el ex mandatario partió con destino a Brasil.
"Terrible que le hayan dado el permiso así por así", dice otro ciudadano.
Sin embargo, el nuevo ministro del Interior, Mauricio Gándara, quien estuvo a cargo del operativo que permitió la salida del ex mandatario, señaló que el gobierno no tenía otra alternativa.
Ecuador se reserva el derecho de pedir la extradición del ex mandatario.
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"Cualquier país, por medio de su embajada, puede conceder el asilo. Éste no puede ser negado por el Estado donde se encuentra la sede diplomática. Así que, como lo dije yo desde un principio, no podía el Ecuador negar el salvoconducto", expresó.
No obstante, el nuevo canciller, Antonio Parras Gil, ha advertido, que Ecuador se reserva el derecho de solicitar la extradición del ex mandatario si se abre un proceso judicial en su contra en el país.
Reconocimiento internacional
Una vez cerrado el capítulo sobre el exilio de Lucio Gutiérrez, las autoridades ecuatorianos enfrentan otra ardua tarea: la de ganar la aceptación de organismos y países que han expresado dudas sobre la legitimidad de la destitución de Gutiérrez.
El nuevo gobierno está a la espera de una misión de la Organización de Estados Americanos (OEA) que investigará la situación, y que se prevé llegue a Ecuador a más tardar el martes.
El ministro de Información, Carlos Cortés, señaló al respecto que no era justo que la OEA no se pronunciara en torno a las violaciones a la Constitución por parte del ex presidente, y "de pronto, de la noche a la mañana, calificaran de inconstitucional el hecho que llevó al presidente actual a ejercer la primera magistratura".
Su opinión es compartida por muchos en las calles de Ecuador, para quienes el deseo de organismos como la OEA no puede prevalecer por encima de la voluntad de los ecuatorianos, cuya protesta condujo a la destitución del ex presidente Lucio Gutiérrez.