Brasil creó una reserva para su comunidad indígena en una zona del Amazonas que ha sido motivo de disputas desde hace 30 años.
Algunos indígenas de la zona se oponen a la reserva.
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El presidente Luiz Inácio Lula da Silva aprobó la creación de la reserva Raposa Serra do Sol en el estado de Roraima, un área de 1,75 millones de hectáreas.
Allí residen unos 12.000 indígenas que llaman la zona "la tierra del lobo y la montaña del sol".
Por motivo de la creación de la reserva, del lugar serán desalojados agricultores blancos que se establecieron en la región, según explicó el Ministerio de Justicia de Brasil en un comunicado.
Durante 30 años, los indígenas han reclamado su derecho a esa tierra, por lo que se enfrentaron numerosas veces a los agricultores y terratenientes.
Disputas y violencia
El lugar ha estado dominado por la violencia en las últimas tres décadas. Unos 12 indígenas fueron asesinados y varios encarcelados ilegalmente durante los años 80, indicó el Consejo Indígena de Roraima.
Lula aprobó la creación de la reserva.
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Los indígenas que habitan Raposa-Serra do Sol son de seis etnias, quienes en su mayoría viven del comercio y del trabajo en plantaciones de arroz y en hatos de cría de ganado.
Tras la delimitación, las haciendas tendrán que desaparecer, lo que preocupa a los indígenas que trabajan en las fincas.
En diversas ocasiones, indígenas han participado en protestas porque temen que la creación de la reserva los aislará de los centros urbanos, de los cuales dependen.
En los últimos años agricultores y políticos locales que se oponen al plan de demarcación también han celebrado protestas y cortes de carretera.
La constitución brasileña contempla la creación de reservas indígenas.