El nuevo secretario general determinará el futuro de la organización.
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La Organización de Estados Americanos, OEA, eligió al ex ministro del Interior chileno José María Insulza como nuevo secretario general.
Para muchos analistas, la elección de un nuevo líder debe traer consigo una renovación de rumbo en la organización.
Para sus detractores, la OEA ha postergado su labor de impulsor de desarrollo, justicia, cooperación mutua y libertades plenas para los países del continente.
La salida del costarricense Miguel Ángel Rodríguez de la secretaría general para enfrentar cargos por corrupción en su país, a pesar de haber dejado el espacio vacante por seis meses, estuvo lejos de causar un crisis continental.
Pero, ¿qué es lo que ha causado la controversia alrededor de la eficiencia de este organismo regional?
Alfredo Valladao, profesor del Instituto de Asuntos Políticos de París, ofreció a BBC Mundo algunas claves para entender la importancia de la OEA en la región y la relevancia de esta nueva elección.
¿Cuál es la situación actual de la OEA?
La OEA es una institución muy sólida, es el proceso de integración regional más viejo del mundo, tiene más de 100 años de antigüedad y es la heredera del movimiento panamericano.
Es una organización que permite un diálogo más o menos civilizado y una cooperación en el ámbito hemisférico. Pero principalmente sirve para mediar entre Estados Unidos y América Latina.
El problema es que existe una ambigüedad de fondo dentro de la OEA. Para Estados Unidos la OEA es un instrumento para mantener y reforzar su influencia en el hemisferio y para América Latina sirve para controlar el poder estadounidense con una red de acuerdos jurídicos y de cooperación.
De esta manera, algunos la percibe como muy útil y otros, todo lo contrario.
¿Qué tan importante es esta nueva elección?
El reto más importante del nuevo secretario será decidir si mantener a la OEA como un foro que sirva para los intereses de todos sus miembros.
El gran aporte de América Latina es la defensa de la democracia. Desde 1981, la OEA tiene un rol muy importante en el mantenimiento y defensa de los regímenes democráticos en toda la región.
El segundo reto será mantener y desarrollar los distintos tratados y negociaciones de la región, tanto de integración como de comercialización.
El tercer tema es la seguridad. La OEA tiene un pequeño papel en la prevención y control de consumo de drogas en la región y el nuevo secretario deberá determinar hasta qué punto la OEA continuará participando en el control del tráfico de drogas.
Sus mayores detractores acusan a la OEA de ser una institución débil. Ejemplo de ello es que durante los seis meses que la organización estuvo acéfala, muchos aseguran que no hubo mayor repercusión en el continente. ¿Es entonces relevante la existencia de la OEA para la región?
El profesor Valladao asegura que puede significar dos cosas, primero que la OEA no es relevante para los equilibrios del continente y que si no hay secretario general no existe un problema.
Segundo, que la OEA es tan sólida que el hecho que no haya un presidente durante seis meses no cambia porque la estructura continua funcionando como siempre.
Uno de los problemas que se enfrenta la OEA en este momento es el de presupuesto; el secretario general nuevo tendrá que ser negociador, sobretodo con Estados Unidos. ¿Qué tan importante es el tema de presupuesto y cuáles las posibilidades de que se consigan?
Para todas las instituciones la cuestión de presupuesto es central. Estados Unidos es siempre el país que otorga la mayor parte del presupuesto en este tipo de entidades.
El tema es saber si hoy en día la OEA es tan importante para EE.UU. como para darle un gran presupuesto alto.
Hoy en día Estados Unidos negocia acuerdos de integración y libre comercio con varias áreas de América Latina y dinero para el plan Colombia; entonces, podría ser que la OEA aún se mantenga muy importante para Estados Unidos.
¿Qué cambios son fundamentales para los próximos años dentro de la OEA?
La cuestión es saber qué es lo que se quiere hacer con la OEA.
Hoy, con los problemas de terrorismo, de seguridad y de integración económica, es importante reconocer si la OEA aún tiene un papel determinante o no en América Latina y si este papel justifica que la OEA se mantenga simplemente como un foro de cooperación y de diálogo o continúe representando los intereses de la región.