En toda América Latina se rindió tributo a Juan Pablo II.
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"Juan Pablo II fue el Papa del diálogo y buscó quebrar todas las barreras que separan a los hombres", resume el Arzobispo Emérito de Brasilia, Cardenal Josef Freire Falcao.
"En el futuro habrá que reconocerle como Juan Pablo II el Magno", afirma por su parte el Cardenal de Santo Domingo Nicolás de Jesús López Rodríguez, Primado de las Américas.
Con estos y otros superlativos, se recuerda ya hoy a quien asumió el trono de San Pedro en 1978.
Los citados y otros destacados prelados católicos del mundo entero, se dieron cita estos días en Jerusalén, ocasión en la que BBC Mundo pudo entrevistarlos.
Papel de la iglesia
La pregunta es si acaso en los mismos términos absolutos se puede
hablar del rol de la Iglesia en sí, en este caso en América Latina.
Nuestros interlocutores consideran que sí y están orgullosos de ello.
El ya citado Arzobispo de Santo Domingo, se dice estar seguro de que "ninguna otra institución tiene la credibilidad que tiene la Iglesia católica", lo cual, a su criterio, "es no sólo un privilegio sino que es una responsabilidad para nosotros todos, saber que el pueblo nuestro está pendiente de lo que la Iglesia haga y diga por nuestros pueblos".
El Obispo Miguel Iriza, del puerto peruano de Callao, está convencido de que la Iglesia tiene una imagen de "Iglesia viva" y cree que ello se debe a una acción concreta que despliega en el terreno y no simplemente a la fe.
"No es que no tengamos problemas, pero sin compararnos con otras regiones del mundo, creo que es una Iglesia que está cumpliendo una tarea muy importante, tanto en su dimensión religiosa -que es lo nuestro- como también en el campo social, de la cultura, en la lucha contra la pobreza", explica.
También el Arzobispo de Asunción, Monseñor Pastor Cuquejo, siente que se está trabajando bien.
"La Iglesia en Paraguay juega un papel muy importante ya que ha estado siempre como expresión del pueblo que por muchísimos años no ha tenido una expresión libre, pero ésto se mantiene hasta este momento aún cuando la gente tiene toda la capacidad de expresarse por si misma", le dice a la BBC.
Temas polémicos
Todo ésto no significa sin embargo, que la Iglesia y las comunidades en cuyo seno trabaja, concuerden siempre en todo, habiéndose acentuado en los últimos años las polémicas sobre temas como el aborto, la eutanasia y la estructura de la familia.
El Obispo Iriza de Callao, aunque sin mencionar ejemplos concretos, aclara que "la Iglesia seguirá predicando lo mismo y a veces nos tacharán de conservadores por eso, pero alguien tiene que defender la vida, como también alguien tiene que defender a la mujer, o al niño, al anciano , al que sufre y ahí estaremos nosotros".
En opinión del Arzobispo de Asunción, Monseñor Pastor Cuquejo, los cambios de los que se habla se refieren a una "demasiada libertad" en la vida moderna.
"Se ha perdido el auténtico sentido de la ética, de la moral y yo creo que el mundo necesita de una reorientación de todos los valores humanos más profundos".
Estos, considera, deben progresar no para aprobar el aborto y la eutanasia, sino para "superar las diferencias raciales y para buscar una economía solidaria, de manera que no existan pueblos empobrecidos y de alguna manera y subliminalmente dominados por los pueblos que más tienen".
A su criterio, este llamado no puede quedar acéfalo. "La Iglesia tiene mucho para decir en todo ésto y tiene que prepararse para hacerlo, porque decirlo nomás, no es la solución".