Por estos días, los que todavía estamos vivos tenemos una cita especial con nuestros muertos, con los seres queridos que ya no están físicamente con nosotros.
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Los que todavía estamos vivos tenemos una cita especial con nuestros muertos
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Y no hay mejor lugar para presenciar este encuentro espiritual que en México, donde la relación con la muerte se vive de una manera única.
Es que los mexicanos ven a la muerte de frente, no se andan con rodeos.
Muchos no la consideran como algo trágico ni doloroso, sino más bien como la continuación de la vida misma.
El día de los muertos en México es una fiesta llena de color y de rituales.
Se celebra en muchas partes del país, aunque hay lugares donde esta tradición popular ha adquirido fama internacional.
En Michoacán, Oaxaca y Querétaro, por mencionar sólo algunos sitios, la tradición del día de los difuntos tiene su propio sello.
Ricos altares
En San Andrés Mixquic, a una hora y media de la capital mexicana, la celebración comienza la noche del 30 de octubre, cuando se marca con velas el camino que habrán de transitar los muertos.
La mañana siguiente es el día fijado para vestir la mesa del altar en el que se colocarán las ofrendas a los difuntos.
El día de los muertos en México es una fiesta llena de color y de rituales.
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A los pies de este altar, se acomoda un petate o estera de palma, en el que se colocan varias bandejas de tamales caseros, frutas y unas cazuelas pequeñas con sal.
Exactamente doce horas después, las iglesias tocan sus campanas en señal de recibimiento a los niños difuntos, quienes permanecerán entre los vivos durante toda la noche.
Al día siguiente, muy temprano, se les despide con otro ritual.
Unos momentos después, de nuevo repican las campanas de las iglesias. Esta vez es para recibir a los muertos adultos. Las ofrendas del altar se complementan con objetos que pertenecieron a los que ya murieron.
Al mismo tiempo, en la cocina se desarrolla una gran actividad. Las mujeres cocinan mole con carnes de distintas aves, como el pollo y el pato.
Hablar con sus muertos
El momento culminante de esta celebración es cuando la familia entera se reúne alrededor del altar para hablar con sus muertos.
El día 2 termina la fiesta. Es cuando se despide a los difuntos hasta el próximo año.
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Es allí donde se produce ese encuentro especial con el alma de los difuntos.
Con los muertos se puede hablar de cualquier cosa. Del pasado, del presente, de los planes futuros. También se comparten alegrías, tristezas, y hasta secretos y confidencias.
El día de los muertos aquí en México, como en muchas otras partes de América Latina y del mundo, los cementerios se llenan de gente.
Los familiares y amigos rodean las tumbas de sus difuntos. No sólo traen flores, sino también comida para celebrar todos juntos y compartir con sus muertos.
El día 2 termina la fiesta. Es cuando se despide a los difuntos hasta el próximo año.