Guatemala ha sido esta semana escenario de protestas en contra el Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Estados Unidos (CAFTA).
Pero la inconformidad se extiende a otros países que ratificaron ya este acuerdo comercial.
Los detractores del CAFTA aseguran que representa una amenaza principalmente para el sector agrícola mientras que industriales y empresarios ven en el acuerdo una oportunidad.
¿Pero qué es este Tratado y por qué ha generado tanta controversia? A continuación algunas de las claves:
¿Cuál es la situación actual con el CAFTA?
Hasta ahora, de los cinco países centroamericanos que firmaron el Tratado con Estados Unidos en mayo del año pasado, El Salvador, Guatemala y Honduras han ratificado el acuerdo.
Costa Rica y Nicaragua todavía están por hacerlo, al igual que República Dominicana, país que firmó un acuerdo independiente en el pasado mes de agosto. El Congreso estadounidense también tiene pendiente ratificar el Tratado, pues enfrenta resistencia en las propias instancias parlamentarias.
Se espera que se abra la plenaria después de la Semana Santa, y de aprobarse el acuerdo comercial entraría en vigencia en los países que lo suscriban.
¿Porqué es tan importante?
Policías guatemaltecos aprovechan un cese de los disturbios en Ciudad de Guatemala.
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Quienes respaldan el Tratado aseguran que fortalecerá la democracia y el desarrollo económico en una región recientemente sacudida por guerras civiles.
Además, aseguran, sería vital para que la industria textil de estos países pueda competir con las importaciones chinas a Estados Unidos, las cuales han aumentado desde que se eliminó el sistema de cuotas al comenzar este año.
En segundo lugar, más allá de su importancia económica para Centro América, algunos analistas estiman que el destino de CAFTA en el Congreso de Estados Unidos será una prueba para el gobierno de George W. Bush en materia de acuerdos de libre comercio en su segundo período.
Muchos países del sudeste asiático, Medio Oriente y el resto de América Latina siguen con especial atención este Tratado para conocer el grado de compromiso del gobierno de Bush hacia el libre comercio como una vía de impulsar el desarrollo y estrechar lazos políticos.
Por ejemplo, si Bush no lograse la aprobación para CAFTA sería difícil esperar mayor nivel de progreso en cuanto al Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA), que parte desde Alaska hasta Tierra del Fuego.
¿Cuáles son los elementos principales del acuerdo?
CAFTA requeriría de la liberalización de mercado para la mayoría de los bienes y servicios en Centro América, como agricultura, manufactura, servicios públicos y compras gubernamentales.
En compensación, Estados Unidos ha prometido abrir sus mercados para ciertos sectores incluyendo textiles y un mayor acceso, por cuotas, al sector azucarero.
No obstante, algunos analistas señalan que durante los últimos 15 años ya estos países venían exportando estos productos a territorio estadounidense bajo otros acuerdos en la región del Caribe.
La esencia del CAFTA, aseguran, se traduce en un mayor acceso de los productos centroamericanos al mercado del norte, pero a cambio de un trato recíproco para los bienes que desciendan desde Estados Unidos a los países que ratifiquen el acuerdo.
De ehcho, el Tratado eliminaría más de 80% de los aranceles que se le cobran en Centro América a las exportaciones estadounidenses en manufactura y otro 50% en las agrícolas.
Ciudad de Guatemala ha sido el escenario de protestas.
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¿Quién apoya el CAFTA?
En febrero, un grupo de alto perfil de embajadores centroamericanos y empresarios de la región efectuó una gira por 25 ciudades estadounidenses como parte de la campaña para promover el Tratado. Además, todos los gobiernos, que originalmente suscribieron el acuerdo, cuentan con un amplio respaldo de los sectores empresariales.
Los representantes del sector privado consideran que CAFTA aumentará los puestos de trabajo en la región y que servirá como aliciente para atraer inversión extranjera.
Otros empresarios latinos en Estados Unidos, además, alegan que el Tratado recortará sus gastos de flete y otras barreras comerciales que les han impedido aprovechar más oportunidades en sus países de origen.
¿Quien no lo apoya?
No todos apoyan el acuerdo.
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Ya se han producido fuertes protestas en contra de que los Congresos de Guatemala, Honduras y El Salvador, ratifiquen el Tratado. La oposición ha sido dirigida principalmente por campesinos, sindicatos y estudiantes.
Estos grupos aseguran que el acuerdo conduciría a pérdida de empleos y el incremento en los precios de artículos como el maíz, ante la imposibilidad de competir con los productores estadounidenses que reciben subsidios gubernamentales.
Oxfam, organización no gubernamental británica, indica que unos 80.000 puestos de trabajo en la industria del arroz estarían en riesgo. Otros críticos señalan que la expansión de la patente de protección para las empresas farmacéuticas estadounidenses, el costo de la salud puede elevarse en vista de que la producción local no podría suministrar sus propias medicinas genéricas.
En Estados Unidos, por su parte, grupos laborales y ambientalistas se oponen al CAFTA debido a que significaría la exportación de empleos y que además no garantizaría los derechos de los trabajadores y del medio ambiente. Productores de azúcar y textiles también le temen a la competencia desde Centro América.
¿Qué puede pasar ahora?
CAFTA puede entrar en la llamada "vía rápida" que le dio el Congreso estadounidense a Bush, que impide correcciones al acuerdo comercial. En Washington, algunos analistas aseguran que el gobierno necesita aún entre 30 y 40 votos, que en buena medida dependerán de las concesiones que se le otorguen a los productores de azúcar y textiles en Estados Unidos.
En Costa Rica, donde antes de la firma del Tratado ya había resistencia a las exigencias estadounidenses de abrir los sectores de telecomunicaciones y de seguros, los legisladores de todos los partidos políticos han planteado un referéndum sobre el acuerdo.
En Nicaragua, varios grupos de oposición intentan detener las negociaciones antes de que se voten en el Parlamento, al argumentar que los cambios legislativos que se requieren en este país para ratificar CAFTA serían considerados inconstitucionales.