Skip to main contentAccess keys helpA-Z index
BBCMundo.com
OTROS IDIOMAS
English
Português
mas idiomas
Lunes, 7 de marzo de 2005 - 23:53 GMT
Un problema de varias aristas

Alberto Souviron
BBC Mundo

Carlos Mesa, presidente de Bolivia
Carlos Mesa, se ha visto forzado a presentar su renuncia agobiado por presiones desde todo tipo.

Si alguien paseara por las calles de la ciudad de El Alto en Bolivia, seguramente encontraría un ambiente tenso, donde las protestas se han convertido en algo rutinario.

Esta ciudad fue uno de los principales centros de la protesta que llevó a Gonzalo Sánchez de Lozada a dejar la presidencia en octubre de 2003 y, desde entonces, sus habitantes han jugado un rol protagónico en la vida política y social de Bolivia.

Pero esta ciudad es sólo uno de los escenarios de las movilizaciones, la populosa y rica ciudad de Santa Cruz también hizo sentir en enero de este año el poder de la protesta y tuvo en jaque al gobierno.

Estas protestas llevaron al presidente Carlos Mesa al extremo de ofrecer su renuncia al Congreso, que finalmente fue rechazada.

¿Cómo pudo llegar Bolivia a esta situación?

Un gobierno cercado

Carlos Mesa asumió el gobierno de Bolivia con el compromiso de llevar a cabo un referendo sobre cómo utilizar las reservas de gas del país, uno de los catalizadores de la caída de Sánchez de Lozada; y la formación de una Asamblea Constituyente que ayude a refundar al país.

Llegó con la promesa de agotar todas las vías de diálogo y rechazar el uso de la violencia.

Casi desde el principio, su gobierno estuvo acechado por las protestas y presiones, además de una conflictiva relación con el Congreso, donde el gobernante, en su calidad de independiente, carecía de una agrupación política que le apoye.

A pesar de su alta popularidad, de acuerdo a las encuestas, el gobernante no pudo lograr la aprobación de una ley de hidrocarburos, que a su juicio, respetaba lo establecido por el pueblo boliviano en el referendo sobre el gas, uno de los pocos éxitos políticos que obtuvo en su año y casi cinco meses de mandato.

Decenas de miles asistieron a una reunión en el ayuntamiento de El Alto.
Los dirigentes de El Alto han exigido en los últimos dos años mayor atención de las autoridades .

Tampoco logró aplacar las presiones de diferentes sectores y vio como Bolivia corría el riesgo de desmembrarse luego de que las agrupaciones cívicas de Santa Cruz amenazaran con proclamar la autonomía.

Dos caras de una moneda

Las protesta de los cívicos cruceños y las efectuada en forma casi constante por los ciudadanos alteños, de alguna manera representan la polaridad en la que se ha visto sumido este país andino.

Por un lado, El Alto es una de las ciudades más pobres del país. Creada hace 20 años, muchos de sus habitantes son ex mineros o descendientes de ex mineros que perdieron sus empleos durante las reformas iniciadas en 1985.

Sus dirigentes vecinales han protestado en los últimos dos años exigiendo mayor atención de las autoridades y representan el símbolo de lo que muchos en Bolivia llaman la resistencia contra las empresas transnacionales.

En otras palabras, sus habitantes son posiblemente el claro ejemplo de una Bolivia que durante siglos ha visto la explotación de sus inmensos recursos naturales, muchas veces por capitales extranjeros, sin que los beneficios hayan llegado a los sectores más vulnerables.

Santa Cruz es su polo opuesto, el pulmón económico de Bolivia y centro de una de las regiones de mayor dinamismo del país, por sus riquezas naturales tanto en el campo de la agricultura como en el de hidrocarburos y minería.

Polos opuestos

Sus dirigentes defienden abiertamente la iniciativa privada y que el país se abra al capital extranjero. Muchos de ellos consideran que el país no puede aislarse del contexto internacional, caracterizado por la globalización económica.

Decenas de miles de simpatizantes del presidente Mesa frente al Palacio Presidencial.
A pesar de su alta popularidad, Mesa no pudo lograr la aprobación de una ley de hidrocarburos.

El presidente Mesa finalmente tuvo que manejar un balance entre estas dos fuerzas que en más de una ocasión lo dejaron contra la pared y que finalmente lo llevaron a presentar su renuncia.

En su mensaje el gobernante afirma que no puede adoptar exigencias de nacionalización que - a su entender - dejarán aislado al país y en una situación aún mucho peor.

Pero también critica a las élites de Santa Cruz por exigir autonomía pero no apoyar lo que él considera fueron acciones concretas de su gobierno para descentralizar áreas como la educación y la salud para favorecer el proceso autonómico en Bolivia.

Más allá del rechazo de la renuncia por parte del Congreso, éste es un capítulo más de una historia turbulenta en la que distintos sectores en Bolivia apuntan a reivindicaciones a veces históricas a veces contradictorias, dejando a cualquier gobernante boliviano con un margen estrecho de maniobra.



NOTAS RELACIONADAS
Bolivia: renuncia Mesa
07 03 05 |  América Latina
Mesa reestructura gabinete
04 02 05 |  América Latina
Bolivia: renuncia ministro
27 01 05 |  América Latina
Análisis: crisis política
11 01 05 |  América Latina
Bolivia: la Iglesia llama a la paz
24 01 05 |  América Latina
Bolivia: Sta. Cruz prepara gobierno
23 01 05 |  América Latina


VÍNCULOS
El contenido de las páginas externas sugeridas no es responsabilidad de la BBC.


 

BBC MUNDO - PRODUCTOS Y SERVICIOS


Portada | Internacional | América Latina | Economía | Ciencia y Tecnología | Cultura | Deportes | Participe | A fondo | Multimedia | Aprenda inglés | Tiempo | Quiénes somos | Nuestros socios
Programación | En FM, AM, OC |
banner watch listen