Da Cuhna dice temer por su vida y llegó portando un chaleco antibalas.
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La policía en Brasil
detuvo a un segundo sospechoso del crimen de la monja Dorothy Stang, quien fuera baleada en un aislado paraje selvático en el estado de Pará.
El detenido, Rayfran das Neves Sales, está acusado de ser uno de los autores materiales del homicidio.
El primer arrestado, Amair Freijoli da Cunha, fue acusado de ser el intermediario entre los dos pistoleros que cometieron el asesinato y el hacendado local que se cree ordenó el crimen.
Freijoli da Cunha se entregó este domingo y fue interrogado por oficiales de la policía durante más de tres horas antes de formalizar la acusación de conspirar para asesinar.
De ser encontrado culpable, el sospechoso enfrentaría 30 años en prisión.
Stang había advertido que recibía continuas amenazas de muerte.
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El hombre admitió conocer al hacendado, pero negó haber contratado a los autores materiales de la ejecución.
Da Cunha teme por su vida y llegó al interrogatorio portando un chaleco antibalas.
La misionera tenía 74 años, de los cuales había pasado más de 30 en Brasil defendiendo los derechos de los pequeños agricultores campesinos frente a los terratenientes y madereros.
Lula bajo presión
En tanto, soldados brasileños continúan llegando a la región para ayudar en la búsqueda de los otros sospechosos.
Se estima que el hacendado inculpado habría abandonado la región en una avioneta particular.
El gobierno envió unos 2.000 soldados a la región para evitar desbordes violentos.
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El gobierno, que había recibido repetidas advertencias sobre posibles hechos de violencia en Pará, insiste en que los responsables serán llevados ante la Justicia.
El presidente Luiz Inacio Lula da Silva se encuentra ahora bajo presión para cumplir esta promesa, en la medida en que el asesinato de la misionera continúa resonando en Brasil y en el exterior.