Cientos de personas salieron a protestar por lo que llamaban "el asesinato" de Ojeda.
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Las autoridades de Puerto Rico anunciaron que el líder independentista Filiberto Ojeda Ríos, fugitivo desde hace 15 años, murió por disparos durante un tiroteo con agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos.
Según la policía, el cuerpo de Ojeda, de 72 años de edad, fue encontrado sin vida en una casa campestre de Puerto Rico, donde supuestamente se encontraba escondido.
El viernes agentes del FBI habían rodeado la vivienda y "cercado" al fugitivo.
Uno de los efectivos del FBI resultó herido en un tiroteo durante la operación, que tuvo lugar en una residencia del municipio de Hormigueros, a unos 136 kilómetros al oeste de la capital puertorriqueña, San Juan.
Protestas
Aún cuando no se había confirmado la muerte de Ojeda, cientos de personas salieron a las calles de San Juan para protestar por lo que consideraban "el asesinato" del líder rebelde.
Algunos de los manifestantes decían que era una afrenta al pueblo puertorriqueño que el operativo se llevara a cabo precisamente el día en que se conmemoraba el 137 aniversario del grito de independencia de 1868.
Ojeda era líder del grupo Ejército Popular Boricua "Los Macheteros", que quieren que Puerto Rico abandone su condición de Estado Libre Asociado de Estados Unidos y se convierta en un estado independiente.
En la clandestinidad
Según se informó, la esposa de Ojeda, Elma Beatriz Rosado Barbosa, resultó herida en la operación.
La policía puertorriqueña informó que un agente del FBI resultó herido.
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El superintendente de la policía de Puerto Rico, Pedro Toledo, confirmó que fue arrestada.
Ojeda era buscado, junto a otros tres miembros del grupo, en relación con el robo de US$ 7,2 millones de la empresa de transporte de valores Wells Fargo en Hartford, Connecticut, Estados Unidos, en 1983.
El líder independentista permaneció bajo arresto de 1985 a 1988, año en que fue dejado en libertad bajo fianza.
Dos años más tarde, se despojó del grillete electrónico que debió llevar como requisito para su libertad condicional y desde entonces vivía en la clandestinidad.
En 1990 fue juzgado en ausencia y condenado a 55 años de prisión.
El FBI había ofrecido una recompensa de US$ 250.000 por la información que facilitara su captura.