Los cardenales Jorge Bergoglio, de Argentina, y Joseph Ratzinger, de Alemania, fueron los más votados en el cónclave de abril y sólo la renuncia del arzobispo de Buenos Aires permitió la rápida elección del purpurado alemán, según el diario secreto de otro cardenal.
Bergoglio pudo haberse convertido en el primer Papa latinoamericano.
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El diario es "vox populi" en Italia, gracias a un artículo publicado en la revista Limes.
El artículo sugiere que la humildad de jesuita del cardenal argentino lo hizo echarse atrás y convencer a quienes lo apoyaban a que votasen por el cardenal Ratzinger.
Según la revista, Ratzinger fue elegido Papa con 84 votos y su único rival fue Bergoglio, quien pudo haberse convertido en el primer Papa latinoamericano.
Dos tercios
La elección del pontífice se tiene que realizar por una mayoría de dos tercios de los votos.
El cardenal Joseph Ratzinger se convirtió en el papa Benedicto XVI.
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Por esto, el apoyo a Bergoglio podría haber obstaculizado el cónclave y la rápida e histórica elección de Benedicto XVI en sólo cuatro votaciones se hubiera complicado y durado días o semanas.
Según el artículo, en la primera votación, realizada el 18 de abril, Ratzinger, entonces presidente de la Congregación para la Doctrina de la Fe, consiguió 47 votos, Bergoglio diez, el cardenal Carlo María Martini nueve, el cardenal Camillo Ruini seis y el Secretario de Estado Angelo Sodano cuatro.
El resto de los votos se repartió entre los demás purpurados, como el hondureño Óscar Andrés Rodríguez de Madariaga o el arzobispo de Milán Dionigi Tettamanzi, que consiguieron dos cada uno.
El quórum necesario para la elección del Papa era de 77, por lo que a Ratzinger le faltaban 30.
Bergoglio llegó a los 40
Las cenas y reuniones que mantuvieron los cardenales en su retiro de la Casa de Santa Marta hicieron que, el día después, Ratzinger alcanzase los 65 votos.
Bergoglio entonces sumaba 35 preferencias y Sodano mantenía sus cuatro votos.
En la tercera votación, Ratzinger aumentó a 72 y le faltan sólo cinco votos para ser elegido, pero el cardenal argentino sumaba 40 por lo que desde el techo de la capilla Sixtina se elevó de nuevo la "fumata negra".
Resignación
Durante el almuerzo del 19 de abril, Bergoglio hizo saber "más con gestos que con palabras", según el artículo, su deseo de no ser Papa.
El cardenal hondureño también consiguió votos.
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Sus electores se resignaron, ya que no tenían otro nombre fuerte que proponer, y el decano de los cardenales, Joseph Ratzinger, llegó esa tarde a los 84 votos necesarios, en la cuarta votación.
Por ahora, la descripción de Limes, una revista seria, es la que más se acerca a los rumores surgidos tras la elección de Benedicto XVI.
Sobre todo justifican la frase del cardenal belga Godfried Danneels, que a la salida del conclave comentó que "la elección de Ratzinger demuestra que todavía no es hora de un Papa latinoamericano".
Esta descripción del cónclave indica que el más moderado de los candidatos, el ex arzobispo de Milán, Carlo Maria Martini, no tenía grandes posibilidades como señalaba la prensa de todo el mundo y que sólo Bergoglio se acerco a Ratzinger.
En autobús
El cardenal argentino, de 68 años, es conocido por su humildad: vive en un apartamento en lugar de en su lujosa residencia oficial y se mueve por Roma en autobús.
Era considerado uno de los papables, pero se sabía que jugaba en su contra el hecho de que es de la orden de los Jesuitas, de la que nunca surgió ningún Papa porque sus miembros deben evitar los honores de la Iglesia y servir al Papa.
También se dedujo que el voto de Ratzinger fue siempre al arzobispo de Bolonia, el cardenal Giacomo Biffi, ya que en todas las votaciones, incluida la última, siempre obtuvo un voto.