Una misionera estadounidense reconocida por su trabajo a favor de los derechos humanos fue asesinada por hombres armados.
Stang había advertido que recibía continuas amenazas de muerte.
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Dorothy Stang, de 74 años, llevaba más de 30 años viviendo en Brasil y repetidas veces había advertido que recibía continuas amenazas de muerte por su labor en protección del pueblo amazónico.
La policía informó que dos hombres armados dispararon tres veces contra la cara de la misionera en un asentamiento aislado en el estado de Pará, a unos 50 kilómetros de la ciudad de Anapu.
"Dos personas han sido identificadas, y hay otras personas involucradas. Hay también testigos que serán protegidos", declaró el ministro de Derechos Humanos, Nilmario Miranda, en una entrevista con la televisión nacional.
El gobierno brasileño comparó su asesinato con el de Chico Mendes, defensor del movimiento Los Sin Tierra cuya muerte hace 17 años provocó gran indignación a nivel mundial.
Llevados a justicia
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva envió a ministros y equipos de la policía a la zona del asesinato.
"Esta clase de crimen vil y cruel revela una completa falta de respeto por la ley y la democracia. No quedará impune", expresó el ministro de Justicia, Tomás Bastos en un comunicado.
Por su parte, la embajada de Estados Unidos en Brasil dijo estar "preocupada" por el crimen.
"Confiamos en que habrá una investigación completa", dijo un portavoz de la sede diplomática.
En 2002, la monja dijo a la revista Outside que a diario enfrentaba riesgos por su trabajo en la Amazonía brasileña.
"Las compañías forestales trabajan con una lógica de amenazas (...) Ellos elaboran una lista de líderes, y luego un segundo movimiento aparece para eliminar a esa gente", explicó Stang a la publicación.
Agregó que "si yo llego a recibir una bala (...) nosotros sabemos exactamente quién lo hizo".