Chávez y Putin han mostrado su interés en estrechar sus lazos comerciales.
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El gobierno ruso rechazó este viernes las críticas estadounidenses a la anunciada venta de armamento a Venezuela que, según Washington, podría tener un "efecto desestabilizador" en la región.
Este jueves el departamento de Estado de EE.UU. afirmó que las armas podrían terminar en las manos de los grupos rebeldes colombianos.
La cancillería rusa dijo que las objeciones estadounidenses no tenían base, subrayando que el trato con Venezuela no representaba una violación de las leyes internacionales.
El acuerdo incluye la venta de 100.000 rifles AK-47 y helicópteros destinados a las fuerzas armadas venezolanas.
Venezuela también está evaluando la posible adquisición de cazas MIG-29.
Comentarios "absurdos"
Al acusar a Venezuela de iniciar una carrera armamentista, el departamento de Estado de EE.UU. sugirió que las armas rusas podrían terminar en manos de grupos guerrilleros colombianos.
El embajador de Venezuela en Moscú, Carlos Mendoza, calificó tales aseveraciones como "absurdas", señalando que la compra de armas era necesaria para sustituir equipos obsoletos.
"La diversificación del equipo militar es parte de nuestra política", señaló Mendoza. "Debo resaltar el excelente funcionamiento de helicópteros rusos en Perú, México y Colombia".
La agencia de noticias rusa Interfax citó a un funcionario del sector de defensa quien aseguró que "tales protestas del gobierno estadounidense deberían ser vistas como una forma deshonesta de competencia y un intento de sacar a los productores rusos fuera del mercado de armas".