Maduro rechazó la propuesta por razones morales y personales.
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El presidente de Honduras, Ricardo Maduro, rechazó una solicitud hecha por el Congreso con el fin de instaurar la pena de muerte.
El líder del parlamento, Porfirio Lobo, había pedido al mandatario denunciar tratados internacionales protectores del derecho a la vida con el fin de restaurar la pena capital y así combatir los altos índices de criminalidad.
Maduro afirmó que la iniciativa va en contra de sus principios morales y de la propia constitución del país.
El parlamento de esa nación centroamericana ha estado implementando duras leyes para combatir la violencia proveniente de las pandillas o "maras" luego de que el pasado mes de diciembre uno de esos grupos diera muerte a tiros a 28 personas que viajaban en un autobús.
No se denunciarán tratados
"Constitucionalmente no se va a proceder a solicitar denuncia de estos tratados. Personalmente yo no procederé a dar las instrucciones, por lo menos de parte del Poder Ejecutivo, de la denuncia de estos tratados en cuanto al tema de la pena de muerte", dijo el presidente Maduro en una rueda de prensa.
Porfirio Lobo es aspirante a la presidencia por el gobernante Partido Nacional y ha prometido llevar adelante su iniciativa de implantar la pena capital con el fin de enfrentar los altos índices de violencia y criminalidad que azotan al país, sobre todo a la capital Tegucigalpa.
Para que Honduras implante la pena de muerte debe presentar reservas a la Convención Interamericana de Derechos Humanos, entre otros tratados.
Honduras implantó la pena de muerte en 1936, pero luego fue abolida en 1957.