 |
Scilingo está acusado por actos de genocidio y terrorismo cometidos en la ESMA.
|
El juicio contra el ex militar argentino Adolfo Francisco Scilingo tuvo un comienzo accidentado este viernes en España, ya que debió ser interrumpido media hora porque el acusado no respondía a las preguntas del juez y sólo se quejaba un dolor de cabeza.
Scilingo, a quien la Audiencia Nacional de España juzga por delitos cometidos durante el gobierno militar en Argentina, se encuentra en huelga de hambre desde el pasado 9 de diciembre y el miércoles tuvo que ser ingresado en un hospital tras desmayarse.
Técnicos forenses españoles habían dictaminado el jueves que estaba en condiciones de declarar, pero este viernes el juez pidió una nueva revisación médica.
El ex oficial de la Marina, primer militar argentino juzgado en presencia en el extranjero por genocidio y terrorismo, actuó en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) durante el último gobierno militar argentino (1976-1983) y confesó haber participado en los llamados "vuelos de la muerte" y haber arrojado a 30 personas al mar.
Si se dicta una sentencia condenatoria, la acusación cuenta con que sea en los términos en los que se instruye la causa. Es decir, que se reconozca por primera vez en una sentencia judicial que se cometió un genocidio en Argentina.
El abogado de la acusación popular Carlos Slepoy, explicó a BBC Mundo que de esta manera se pone en consonancia "la verdad histórica con la verdad judicial".
Un caso notorio
Scilingo lleva a cabo una huelga de hambre como forma de rechazo al juicio en su contra.
|
Adolfo Scilingo no fue la primera persona vinculada a crímenes contra la humanidad en confesar su participación en estos actos delictivos.
Pero su caso adquiere notoriedad por el momento en el cual las hizo, explica Slepoy a la BBC.
Sus declaraciones coinciden, por ejemplo, con la conformación de la Agrupación Hijos, que reúne a los hijos de los "desaparecidos" que se constituyen en una fuerza social importante.
Asimismo, las confesiones se producen en el marco del vigésimo aniversario del golpe de Estado, en el año 1996.
En ese contexto, la precisión con la que Scilingo habla de los "vuelos de la muerte" tiene un enorme impacto.
Más de 6.600 años
"Es un criminal que ha cometido crímenes de lesa humanidad y que tiene que ser sometido a un juicio justo que determine su responsabilidad en todo esto", dijo a BBC Mundo Mónica Cabaña, de la Asociación Argentina Pro Derechos Humanos en Madrid.
No se trata de venganza, sino de "elaborar el pasado para una mejor convivencia futura" dice Cabaña.
La acusación solicita una pena de más de 6.600 años de prisión, la sumatoria de todos los crímenes cometidos.
"Es la pena que se merece, sin perjuicio de que la pena máxima es de 30 años", explica el abogado Carlos Slepoy.
"Fue partícipe necesario de los secuestros, desapariciones, torturas, etc, mientras él era jefe de automóviles de la ESMA. Su colaboración era necesaria para los secuestros", añade.
Cabe recordar que la detención de Scilingo se produjo un año antes de la de Augusto Pinochet en Londres y es también anterior a la del militar argentino Ricardo Cavallo en México, extraditado a España y a la espera de su juicio.
En este contexto, la acusación popular destaca que lo importante es que Scilingo sea condenado por genocidio, cumpliendo su pena en España.
Según Slepoy, esto sentaría un precedente para el debate jurídico sobre la definición de un genocidio.