El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Felipe Pérez Roque, anunció que se retomarían los contactos diplomáticos con los embajadores de varios países europeos.
El canciller Felipe Pérez Roque confirmó la iniciativa del gobierno cubano.
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"Estos países de la Unión Europea con los cuales estamos normalizando los contactos oficiales son Francia, Gran Bretaña, Alemania, Italia, Austria, Grecia, Portugal y Suecia", explicó el canciller.
Pérez Roque dijo que los embajadores de esos países habían sido convocados para reanudar los contactos interrumpidos desde 2003, a raíz de las sanciones impuestas por la Unión Europea a Cuba.
El cambio se produce a partir de la propuesta europea de suspender esas medidas, adoptadas como respuesta al encarcelamiento de 75 disidentes, que luego fueron condenados a penas de hasta 28 años de prisión.
Entre las "sanciones" europeas estaba el rompimiento del diálogo político, el cese del intercambio cultural y la invitación de disidentes cubanos a las recepciones en sus embajadas.
Invitaciones no gratas
Paradójicamente, la más polémica fue la participación de los opositores en estas fiestas, lo que provocó que, durante más de un año, ningún funcionario del gobierno cubano asistiera a ellas.
El gobierno español destrabó las relaciones con Cuba.
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De hecho, el canciller afirmó que la medida de normalización respondía a la decisión europea de renunciar a invitar a las celebraciones a "los mercenarios pagados y dirigidos por el gobierno de los Estados Unidos".
Pero ésta no fue la única medida de respuesta adoptada por La Habana. Desde 2003, Pérez Roque se negó a recibir a los embajadores europeos.
Las relaciones bilaterales llegaron a un punto muerto, del cual salieron gracias a la iniciativa del nuevo gobierno español, que este año criticó abiertamente las medidas, cuestionando su efectividad.
Diplomacia
El gobierno de Cuba respondió inmediatamente, descongelando las relaciones con España y liberando a media docena de disidentes presos, entre ellos a Raúl Rivero, cuyo nombre había sido manejado por Madrid.
La política europea todavía no ha cambiado, pero la propuesta que deberán discutir en Europa es la de normalizar los lazos y dejar de invitar a opositores a sus fiestas nacionales.
La noticia causó cierto escozor entre la disidencia. Los dirigentes opositores Marta Beatriz Roque y Osvaldo Paya abandonaron una fiesta en la embajada española en protesta por el anuncio del embajador.
En tanto, el canciller cubano no quiso responder por qué no se restablecían las relaciones con otros países europeos, por ejemplo Holanda o la República Checa.