Aníbal Acevedo pormetió unir a los habitantes de Puerto Rico.
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Aníbal Acevedo Vila asumió como gobernador de Puerto Rico por los próximos cuatro años prometiendo luchar contra el aumento de homicidios y unificar a los habitantes de la isla.
Acevedo Vila, quien favorece la situación de Puerto Rico como estado libre asociado de Estados Unidos y se opone a la guerra en Irak, prestó juramento después de casi dos meses de una batalla legal y un recuento de votos.
Acevedo Vila derrotó estrechamente al ex gobernador Pedro Rosselló, quien favorece la estadidad de la isla. Tras un recuento, funcionarios electorales declararon a Acevedo ganador la semana pasada con 48,4% de los votos contra 48,22%.
Roselló aún se niega a reconocer a Acevedo como el ganador legítimo y no asistió a la ceremonia a pesar de recibir una invitación.
Diferencias políticas
En su discurso de toma de posesión, Acevedo Vila pidió poner de un lado las diferencias políticas.
"Mi llamado es a todos los que hemos recibido el favor del pueblo, sin importar su partido o su ideal, para trabajar juntos para resolver los problemas y hacer realidad un Puerto Rico más próspero, seguro y feliz", dijo el nuevo ejecutivo.
Acevedo Vila saluda a sus simpatizantes tras haber jurado al cargo.
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Sin embargo, la disputada victoria ha profundizado las diferencias de los 4 millones puertorriqueños, entre los que quieren convertirse en el 51 estado de EE.UU., los que desean mantener la mancomunidad, y los que buscan total independencia.
Acevedo Vila también recibe una isla con un creciente índice de homicidios - 793 en 2004 sobrepasando el total de 780 del año anterior.
Dificultades económicas
El nuevo gobernador tendrá que hacerle frente a este problema cuando Puerto Rico pasa por dificultades económicas instigadas principalmente por la retirada de la base naval estadounidense Roosevelt Roads que generaba unos U$300 millones al año.
La base cerró poco después de que Estados Unidos suspendiera sus prácticas de bombardeo sobre la isla de Vieques tras años de protestas por los ciudadanos locales.
La ceremonia de inauguración fue marcada por fuego de cañón. Después de juramentar, Acevedo Vila marchó por las calles y recibió el saludo y los vítores de decenas de miles de simpatizantes.