El grupo armado que tomó por asalto la comisaría de la ciudad andina de Andahuaylas, 900 kilómetros al sureste de Lima, Perú, depondrá sus armas este lunes, dijo el domingo su líder, Antauro Humala.
En un pronunciamiento difundido en la radio local, Humala pidió que el acto se realice ante la prensa y la población y respetando la dignidad de sus tropas.
El Ministerio del Interior anunció en un comunicado que tiene conocimiento de la decisión de Humala y garantizó que se respetarán los derechos humanos de los ciudadanos de Andahuaylas.
"El grupo armado que atacó y ocupó la comisaría de Andahuaylas y que anunció su decisión de deponer su actitud subversiva y someterse a la ley", deberá "asumir las responsabilidades a que hubiere lugar", señala el comunicado.
Unos mil efectivos de la Policía Nacional y del Ejército se desplegaron en la zona para "resguardar y garantizar la vida de la población y restablecer la tranquilidad y el orden", según informó el primer ministro Carlos Ferrero.
El asalto
El asalto fue realizado, en la madrugada del 1º de enero, por unos 150 reservistas del Ejército, al mando de Antauro Humala, jefe del grupo denominado etnocaceristas.
Después de que se desató el incidente, Toledo suspendió sus vacaciones y declaró el estado de emergencia en la región Apurímac, el distrito donde ocurrió la revuelta.
El domingo, cuatro policías murieron en un enfrentamiento con partidarios del grupo armado.
El Movimiento Etnocacerista.
El movimiento etnocacerista propugna la fundación de una "nueva república" fundamentada en ideas nacionalistas basadas en el legado cultural de los Incas.
También es partidario de la pena de muerte.
No es la primera vez que este grupo actúa. En octubre de 2000, los etnocaceristas protagonizaron un levantamiento contra el entonces presidente Alberto Fujimori. En aquella época eran comandados por el hermano del actual jefe, Ollanta Humala.