Un grupo armado asesinó a 17 personas, en la zona rural de Tame, en el departamento colombiano de Arauca, cercano a la frontera con Venezuela.
Entre las víctimas hay cuatro niños y seis mujeres.
Testigos del hecho dicen que los crímenes ocurrieron -este viernes- tras la irrupción de los atacantes, armados y a caballo, durante una celebración para recibir el nuevo año.
Autoridades y funcionarios policiales acusaron a rebeldes de izquierda de la autoría de los asesinatos.
Sin embargo, ni las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), ni ningún otro grupo armado se ha atribuido el hecho.
Fuentes policiales indicaron que un hombre que fue herido durante el ataque, pero que logró escapar con vida, sostuvo que los agresores acusaron a las víctimas de ayudar a grupos paramilitares.
El departamento de Arauca, donde ocurrió la masacre, ha sido un tradicional escenario de enfrentamientos entre las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), principal grupo paramilitar del país, y organizaciones armadas de izquierda.
Arauca es uno de los distritos más violentos de Colombia y un terreno estratégico, desde donde poder contrabandear armas y drogas a través de la frontera con Venezuela.