A pesar de la creciente crítica de numerosos sectores de la población, el presidente de Ecuador, Lucio Gutiérrez, apoyó la decisión del Congreso de ordenar la destitución de la mayoría de los jueces de la Corte Suprema de Justicia.
Gutiérrez declaró que la medida constituyó un paso positivo en la lucha contra la corrupción.
"Se están sintiendo vientos positivos de cambio", afirmó el mandatario en referencia a los cambios en el tribunal superior, precedidos por la remoción de la cúpula de las cortes constitucional y electoral en las últimas semanas.
Sin embargo, Gutiérrez enfrentó este viernes la creciente crítica por parte de distintos sectores de la población, desde poderosos empresarios hasta políticos moderados, quienes consideran que la medida fue inconstitucional.
Corresponsales en Quito informaron que representantes de distintos sectores sociales lanzaron un llamado a la desobediencia civil.
También se han convocado manifestaciones para rechazar la decisión del Congreso.
"Nulidad"
Una nueva Corte Suprema fue juramentada un día después de que el Congreso ordenara la destitución de la mayoría de sus miembros.
Pero los jueces removidos han conformado lo que llaman una Corte en el exilio.
Uno de ellos, Teodoro Coello, dijo a la BBC que la medida era nula.
La oposición sostiene que la destitución de los jueces es inconstitucional.
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"Se ponen de acuerdo una mayoría de legisladores con el gobierno y el presidente hace una convocatoria ilegal al margen de la Constitución", dijo.
"Nosotros entendemos que ese acto es nulo y hemos recibido el respaldo de las universidades del Ecuador, así como de las organizaciones de derechos humanos y de los colegios de abogados, que están condenando la actitud del gobierno y de esa mayoría gobiernista", añadió.
Para lograr su victoria en el Congreso, Gutiérrez consiguió el apoyo de varios partidos en especial del Partido Roldosista Ecuatoriano, que encabeza el ex presidente Abdalá Bucaram desde Panamá, donde se encuentra asilado.
Precisamente, la oposición también ha expresado su preocupación de que la reestructuración judicial abra el camino para el regreso al país de Bucaram.
Pero Gutiérrez ha negado esta posibilidad.
El ex mandatario fue destituido por el Congreso en 1997 y es acusado de presunta corrupción durante su breve gobierno entre agosto de 1996 y febrero de 1997.