Por primera vez en semanas, el suministro de carburantes se reanudó en La Paz, Bolivia, después que en la ciudad de El Alto fue levantado el último bloqueo que permanecía en el país.
Las amas de casa corrieron a formar fila para adquirir gas licuado.
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Los manifestantes de El Alto, ciudad contigua a la capital política boliviana, habían mantenido el bloqueo hacia La Paz y aseguraban que continuarían con las protestas desatendiendo el llamado a tregua del nuevo presidente, Eduardo Rodríguez.
Representantes de los grupos populares que piden la nacionalización de los hidrocarburos y la convocatoria a una asamblea constituyente, se reunirán este domingo con el nuevo mandatario para discutir sus demandas.
El sábado, varios niveladores removieron las últimas barricadas y abrieron paso a los camiones distribuidores de combustible hacia La Paz por primera vez en casi un mes.
Tras el anuncio de la reanudación del suministro de gas licuado y gasolina, las amas de casa formaron largas filas para adquirir los combustibles.
Tregua temporal
Aunque los habitantes de El Alto decidieron levantar el bloqueo, advirtieron que se suman a la tregua de manera temporal si no se progresa en la satisfacción de los reclamos populares.
El presidente Rodríguez se reunirá este domingo con líderes populares.
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Otros grupos han sido más conciliatorios. Los indígenas empezaron el viernes a retirar las barricadas en las carreteras después que el nuevo presidente tomó posesión y prometió la celebración de elecciones anticipadas.
Asimismo, líderes sindicales cancelaron un llamado a huelga en La Paz.
En su primera conferencia de prensa, Rodríguez, quien hasta asumir el cargo de presidente se desempeñaba como titular de la Corte Suprema, hizo un llamado por la paz afirmando que los bolivianos necesitaban algún alivio luego de varios días de convulsión social.
Rodríguez también dijo que trabajaría con las tres ramas del poder para atender asuntos pendientes como los reclamos de un asamblea constituyente y de un referendo autonómico, y el debate sobre los hidrocarburos.
Todos estos temas, añadió, deben resolverse por medio de la legislación.
Tercero en tres años
Eduardo Rodríguez se convirtió en el tercer presidente de Bolivia en tres años, al reemplazar a Carlos Mesa, quien dimitió para superar la crisis.
Mesa estuvo en el cargo casi 20 meses y el anterior mandatario, Gonzalo Sánchez de Lozada, ejerció su función algo más de 14 meses.
La designación de Rodríguez fue posible luego de que el jefe del Senado, Hormando Vaca Diez, abandonara su aspiración presidencial, resistida por sectores sociales que sumieron a Bolivia en una convulsión social.
Según la Constitución, el nuevo mandatario está obligado a convocar elecciones adelantadas en un plazo de 150 días.