Se aprobó la tesis de Gutiérrez.
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El Congreso ecuatoriano destituyó a la cúpula de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) en una polémica sesión extraordinaria convocada por el presidente Lucio Gutiérrez.
El gobierno consiguió una alianza para sumar 52 votos a su propuesta de reestructuración. De esta forma fueron cesados los 31 magistrados del organismo.
Los nuevos integrantes de la Corte asumirán su puesto este mismo jueves.
Gutiérrez elogió la decisión señalando que la Corte tendrá una mejor representación de las fuerzas políticas del país, aunque aclaró que seguirá adelante con su proyecto de reforma política en el que se incluyen cambios en la estructura judicial.
"Las cortes son temporales hasta que venga la consulta popular o se apruebe (la reforma política) en el Congreso", declaró Gutiérrez al ofrecer su reacción al anuncio.
Sin embargo, la oposición dijo que la destitución de los magistrados fue una medida inconstitucional de motivación política y el presidente cesado de la Corte, Hugo Quintana, señaló que "no aceptamos que sea una resolución válida y legítima".
Influencia de Bucaram
Para lograr su victoria en el Congreso, el gobierno consiguió el apoyo de varios partidos en especial del Partido Roldosista Ecuatoriano, que encabeza el ex presidente Abdalá Bucaram desde Panamá donde se encuentra asilado.
Precisamente, la oposición también ha expresado su preocupación de que la reestructuración judicial abra el camino para el regreso al país de Bucaram, posibilidad que Gutiérrez niega.
El ex mandatario fue destituido por el Congreso en 1997 y es acusado de presunta corrupción durante su breve gobierno entre agosto de 1996 y febrero de 1997.