Eduardo Rodríguez fue posesionado como nuevo presidente de Bolivia en reemplazo de Carlos Mesa, quien dimitió para superar una crisis que sumió al país en la convulsión social.
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Estoy convencido que mi mandato tiene que ver con una renovación del sistema
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Rodríguez, quien hasta ahora era el titular de la Corte Suprema, sucedió institucionalmente a Mesa luego de que el jefe del Senado y de la cámara de diputados renunciaran a su derecho a la presidencia.
Según la Constitución, el nuevo mandatario está obligado a convocar elecciones adelantadas en un plazo de 150 días.
"Estoy convencido que mi mandato tiene que ver con una renovación del sistema", dijo Rodríguez en su discurso de toma de posesión.
Rodríguez es el tercer presidente que asume en Bolivia en los últimos tres años.
Su antecesor Mesa estuvo en el cargo casi 20 meses y el anterior mandatario, Gonzalo Sánchez de Lozada, ejerció el cargo algo más de 14 meses.
Sánchez de Lozada fue obligado a renunciar por una revuelta popular, tras haber ordenado una represión militar que terminó con la muerte de 60 manifestantes en octubre de 2003.
La designación de Rodríguez fue posible luego de que el jefe del Senado, Hormando Vaca Diez, abandonara su aspiración presidencial, resistida por sectores sociales que sumieron a Bolivia en una convulsión social.
Cortes de ruta
Rodríguez asume la presidencia de un país casi paralizado por unos 110 cortes de ruta que han aislado a cuatro de las principales ciudades bolivianas.
Los mineros se desplazaron desde distintos sectores del país hasta Sucre.
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Fue la muerte de un manifestante que se oponía a una posible presidencia del senador Vaca Diez lo que hizo que éste desistiera de su aspiración de asumir la primera magistratura de Bolivia.
Rodríguez dijo: "Invoco al pueblo de Bolivia la capacidad de reencontrarnos solidariamente y la posibilidad de poder volver a darnos la mano en paz".
Antes de tomar juramento al titular de la Corte Suprema, Vaca Diez pidió a los bolivianos "que le den un tiempo prudente y necesario al nuevo presidente constitucional" y "que se paren todas las presiones y todas las movilizaciones".
El impopular senador acusó anteriormente a Mesa y al diputado Evo Morales de haber conspirado para impedir que sesione el Congreso y posibilite la sucesión constitucional que lo habría convertido en mandatario.
"Yo responsabilizo al presidente y al diputado Morales de ese muerto y esos dos heridos de hoy", dijo Vaca Diez.
Desafíos
A Rodríguez le corresponderá la tarea de volver a la normalidad al país, que se alteró al punto de que en la ciudad de El Alto, contigua a La Paz, se estableció una asamblea popular como una suerte de gobierno propio.
Desde hace casi tres semanas, los habitantes de El Alto realizan un paro indefinido en demanda de que se nacionalicen los hidrocarburos.
Vaca Diez renunció a sus aspiraciones de ser el sucesor de Carlos Mesa.
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Es previsible que la primera tarea de Rodríguez será convencer a los líderes de esa protesta que dejen sin efecto su movilización.
Sin embargo, quienes la protagonizan anunciaron que no suspenderán sus medidas si no obtienen su objetivo.
El diputado Evo Morales, principal líder de los cortes de ruta, había adelantado que estaría de acuerdo con que el jefe de la Corte Suprema asumiera la presidencia.
Aunque Morales desea que se convoque a una asamblea constituyente, es posible que levante sus presiones ya que se manifestó favorable a un adelanto de las elecciones generales.
Una tarea esencial para el Congreso será la elaboración de una ley especial que permita convocar a comicios que renueven también el parlamento.
La legislación de Bolivia prevé que, en estas circunstancias, el nuevo mandatario sólo está obligado a convocar a elecciones de presidente y vicepresidente.