La sesión del Congreso boliviano en la ciudad de Sucre, convocada para aceptar la renuncia del presidente Carlos Mesa y elegir a un sucesor, ha sido suspendida tras la muerte de un minero en un incidente registrado en las afueras de la ciudad con fuerzas de seguridad.
Vaca Diez abandonó las instalaciones donde iba a sesionar el Congreso.
|
El diputado Julio Leigue, del Movimiento Nacionalista Revolucionario, informó a la BBC que es imposible instalar la sesión porque el recinto donde están los parlamentarios está en medio de una multitud a la que la policía ha repelido usando gases lacrimógenos.
"Esperamos que podamos conseguir un avión y podamos salir de aquí en poco tiempo", dijo Leigue.
Sin embargo, en diálogo con la BBC, el diputado del Movimiento al Socialismo (MAS), Dionisio Nuñez, dijo que el motivo de la suspensión era que la correlación de fuerzas del Congreso estaba cambiando y ya no era seguro que Hormando Vaca Diez, el presidente del Senado, pudiera asumir la presidencia.
El senador Vaca Diez abandonó las sesiones del edificio histórico de Sucre donde iba a sesionar el Congreso en medio de un caos de periodistas y manifestantes.
Un médico del hospital Santa Bárbara, ubicado en esa ciudad, confirmó horas antes que un minero murió y otros dos fueron heridos, todos alcanzados por balas, cuando intentaban ingresar a la ciudad.
Este jueves, la movilización social se extendió de La Paz a Sucre con el fin de evitar que el Congreso designara presidente de Bolivia al senador Hormando Vaca Diez.
Un muerto y dos heridos
Fedor Dorado, fiscal de Sucre, informó que el muerto se llamaba Carlos Coro, y los dos heridos son Germán Vilca y José Alejo Quispe. La autoridades aún no han señalado quién ordendó la acción de las fuerzas del orden.
Los mineros se desplazaron desde distintos sectores del país hasta Sucre.
|
Tras conocer la muerte del minero, cientos de personas bloquearon los accesos al aeropuerto de la ciudad de Sucre con el fin de evitar que los parlamentarios abandonaran la ciudad.
Los manifestantes responsabilizan a los congresales de
este enfrentamiento que se prolonga desde hace ya casi cuatro semanas.
Quienes bloquearon el aeropuerto dijeron que Vaca Diez tiene la culpa de la muerte del minero y anunciaron que no permitirían que el presidente del Senado "huya" de la ciudad.
En La Paz, el alto mando de las fuerzas armadas se pronunció en horas de la tarde sobre la crisis y manifestó que "la sucesión constitucional debe ser efectuada en un marco de serenidad".
"Se ha llevado a Bolivia a una situación de impredecibles consecuencias que van desde la intervención del estado hasta un proceso de secesión. Y esto no se va a aceptar", dijo el almirante Luis Aranda, comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas.
La sesión de Congreso se había retrasado inicialmente debido a que los partidos políticos estaban negociando un acuerdo previo que asegurara la sucesión constitucional ante la renuncia de Carlos Mesa a la presidencia.
En principio muchos pensaron que se había llegado a un pacto para que Vaca Diez asumiera la primera magistratura.
Esta posibilidad pareció radicalizar a los movimientos sociales cuyas protestas paralizaron a gran parte del país mediante cortes de ruta.
Por su parte, el secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, decidió enviar a Bolivia al subsecretario general de Asuntos Económicos, el diplomático colombiano José Antonio Ocampo, para que evalúe la situación en el terreno.
Mesa tampoco quiere a Vaca Diez
Los líderes de los manifestantes han convocado a la resistencia civil contra un posible gobierno presidido por el senador Vaca Diez y anunciaron el endurecimiento de sus medidas de presión.
Casi todos los sectores sociales repudian a Vaca Diez e incluso el alcalde de La Paz, Juan del Granado, encabeza una huelga de hambre de organizaciones civiles en contra del senador.
Los cortes de ruta y las multitudinarias manifestaciones no han cesado luego de que el presidente Mesa renunciara el pasado lunes, en un intento por superar la crisis.
Mesa se ha sumado a quienes piden que Vaca Diez abandone su ambición presidencial y en un dramático mensaje televisado, exhortó al senador a renunciar y evitar así "una guerra civil".
La seguridad en Sucre se había reforzado por la sesión del Congreso.
|
Varias de las principales ciudades de Bolivia sufren desabastecimiento de alimentos frescos y la falta de combustible las ha paralizado.
Vaca Diez cuenta con el apoyo de los empresarios que lideran un movimiento autonomista del próspero departamento de Santa Cruz, al este del país.
También ha obtenido el sustento de los partidos tradicionales que hasta octubre de 2003 conformaban una coalición que apoyaba al entonces presidente Gonzalo Sánchez de Lozada.
Asamblea en El Alto
El renacimiento de la alianza que apoyaba a Sánchez de Lozada para hacer presidente a Vaca Diez ha sido enfrentada con radicalidad por los dirigentes de los habitantes de la ciudad de El Alto.
Esta ciudad, aledaña a La Paz, en octubre de 2003, fue el escenario de una sangrienta represión ordenada por Sánchez de Lozada.
La revuelta popular causada por la muerte de 60 civiles derribó a Sánchez de Lozada de la presidencia.
Esta vez, los habitantes de El Alto han conformado una "asamblea popular", una especie de gobierno regional que adelantó que no reconocerá la presidencia de Vaca Diez y la resistirá con la persistencia de un paro que ya va por la cuarta semana.