El poeta y periodista Raúl Rivero fue liberado y se encuentra junto a su esposa tras pasar más de un año en una prisión de la provincia de Ciego de Ávila, ubicada a 500 kilómetros de La Habana.
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Yo creo que desde hace meses hay una preocupación entre las autoridades de la prisión por mi situación de salud
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Rivero fue condenado a 20 años de prisión en un juicio realizado contra 75 disidentes a los que se les acusaba fundamentalmente de colaborar con Estados Unidos para desestabilizar el gobierno de Fidel Castro.
El caso más sonado fue justamente el de Raúl Rivero porque fue uno de los pocos condenados que no tenía militancia política en ninguno de los grupos opositores organizados en Cuba.
Sus defensores siempre sostuvieron que las actividades fundamentales de Rivero consistían en publicar libros de poemas en el exterior y enviar reportajes críticos sobre la realidad cubana a diferentes medios internacionales de prensa.
El gobierno cubano también liberó el martes a Osvaldo Alfonso Valdes, presidente del Partido Liberal Democrático, con lo que el número de liberados en la semana asciende a cinco.
"Sugerencia"
En su casa ubicada en el centro de La Habana, Rivero se veía hoy de muy buen semblante. "Estoy muy bien de salud", dijo al nutrido grupo de periodistas que lo esperó todo el fin de semana.
A diferencia de los otros opositores que piensa que la liberación se debe a las presiones internacionales, Rivero cree que es "un gesto del gobierno cubano porque los arrestos masivos habían generado mucha tensión".
Dijo además no tener ningún plan para el futuro, pero aclaró que "las autoridades me sugirieron que me quede en el país", dando así por tierra el rumor de que se le liberaba a cambio de que se fuera de Cuba.
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Las autoridades me sugirieron que me quede en el país
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Sin embargo, en una entrevista concedida ayer a la BBC, su esposa, Blanca Reyes afirmó que si a Rivero no se le dejaba escribir, no tendrían más remedio que emprender el camino del exilio.
La liberación de Raúl Rivero fue solicitada por el gobierno español como gesto de buena voluntad de Cuba de cara a mejorar las relaciones con la Unión Europea, prácticamente congeladas desde el 2003.
A raíz del juicio contra los 75 disidentes Bruselas decretó una serie de medidas contra La Habana que incluyen condicionamientos de la ayuda para el desarrollo y la invitación de los opositores a las recepciones diplomáticas.
Cuba respondió eliminando todo contacto con los embajadores europeos con lo que se llegó a una situación sin salida que el nuevo gobierno español se propone cambiar retomando el dialogo político.
Esta liberación de disidentes -y en particular de Rivero- le dará mucho más peso a la posición española que defiende la tesis de que con el dialogo se pueden conseguir más progresos en Cuba.