Más de cuatro mil efectivos fueron desplegados.
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Decenas de miles se han manifestado en Santiago, Chile, en contra de la cumbre del Foro de Cooperación Económica de Asia Pacífico (APEC).
La policía ha utilizado gases y agua para dispersar las manifestaciones y ha arrestado a más de 20 personas en cuatro días de confrontaciones.
Pero este viernes las protestas se incrementaron a propósito de la llegada del presidente de Estados Unidos, Geroge W. Bush.
El fuerte contingente policial reaccionó y sacó toda su fuerza para reprimir a miles de jóvenes que habían marchado varios kilómetros.
Los rostros pintados con consignas contra el presidente Bush, cambiaron y se transformaron en cabezas encapuchadas que lanzaban piedras contra las fuerzas policiales y destruían la propiedad pública y privada.
Mayor protesta en ocho años
El hotel Príncipe de Asturias, ubicado en el ahora convulsionado sector, fue saqueado por una turba, mientras los músicos que tocaban para el público presente huían espantados de las pedradas y de la fuerzas antimotines.
Se usaron carros lanza-agua, bastones, escudos y gases lacrimógenos para controlar a quienes copaban ese sector.
Se encendieron fogatas y se armaron barricadas para impedir el ingreso de la policía al sector. Pero nada sirvió. La fuerza con que se actuó costó incluso que un asistente de cámara y dos periodistas fueran detenidos juntos a los manifestantes.
Hace al menos ocho años que no se veía en Santiago una protesta de esta magnitud, que tuvo una duración de cuatro horas, tiempo en el cual la fuerza policial intentaba disolver a los manifestantes que se reagrupaban en las esquinas y lanzaban piedras contra Carabineros.
La marcha del Foro Social Chileno, la única movilización autorizada por el gobierno del Presidente Ricardo Lagos, culminó con 135 detenidos -según el balance preliminar- y una cantidad indeterminada de daños a la propiedad.