El presidente de Chile, Ricardo Lagos, recibió días atrás el informe de la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura con miles de testimonios de ex detenidos durante el gobierno militar de Augusto Pinochet (1973-1989).
El presidente Lagos está estudiando el informe sobre torturas en Chile.
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El presidente, quien aún no ha dado una respuesta oficial sobre el documento, dijo este martes que el informe "era difícil de leer".
En Montevideo, Uruguay, el jurista chileno, Roberto Garretón, representante de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos para América Latina y el Caribe, analizó para la BBC lo que constituye este informe para las víctimas y para la sociedad chilena en su conjunto.
La entrevista con el colaborador de la BBC en Uruguay, Hugo Carro, tuvo lugar durante el encuentro internacional sobre "Estado de Derecho y violaciones a los derechos humanos en el pasado reciente", organizado por el Instituto Solidaridad y Desarrollo (ISODE).
¿Qué estima que puede pasar tras el informe de la Comisión de la tortura entregado al presidente Lagos la semana pasada?
Ese informe viene a ser verdad un hecho que se había mantenido oculto.
Cuando una persona salía de un centro de tortura en los años 73, 74, 75, 80 u 85, el interés de los defensores de los derechos humanos era básicamente, que la persona nos dijera a quién vio. No qué sufrió.
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La gente que supo de las torturas, hoy día están diciendo otra cosa: "La verdad que yo pude haber hecho algo más para evitar la tortura. No lo hice y pido disculpas"
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Y una cosa muy dramática, que se ha revelado ahora cuando a las personas se les dio la oportunidad de hablar es que sólo van 35.000 personas y no 200.000.
No es porque sean sólo 35.000. Es que la gente que iba, decía que era el momento más difícil de su vida, sentarse ahora a relatar lo que había sufrido.
Que ellos estaban siendo "retorturados", pero al final decían, salimos liberados.
Eso hace que hoy día no se pueda seguir con las mentiras del "pinochetismo" de que no hubo torturas, que son mentiras del marxismo internacional, y también las nuevas mentiras del último tiempo: "Es verdad que hubo torturas, pero yo no supe".
La verdad, es que todos supimos. No la intensidad, que eso está quedando claro ahora; pero que se torturaba en Chile lo supimos siempre.
La gente que supo de las torturas, hoy día están diciendo otra cosa: "La verdad que yo pude haber hecho algo más para evitar la tortura. No lo hice y pido disculpas".
Algunos pinochetistas, están en esa actitud, como el comandante en jefe del Ejército, que está en una postura muy positiva, es un interés legítimo que él tiene, que el ejército chileno vuelva a ser el ejército de Chile y no de los pinochetistas.
¿Qué consecuencias ha tenido la detención en Londres y posterior desafuero del ex presidente Pinochet?
Produjo efectos en Chile, en el resto de América Latina y en el mundo entero.
Diría que causó dos efectos: el primero, "efecto Pinochet". Hoy día los dictadores no se mueven de donde están parados. Sea su país o el país de refugio; tratan de no salir, porque el fenómeno de la jurisdicción universal se hizo real.
No tuvo todo el desarrollo que se quería, pero está. Y va a seguir progresando. En esta materia no hay marcha atrás.
Produjo también el "efecto Garzón", que jueces de todas partes del mundo, que habían renunciado por temor o complicidad a hacer justicia, entendieron que podían hacerla.