El comandante en jefe del ejército de Chile, Juan Emilio Cheyre, reconoció este viernes la responsabilidad de la institución en las violaciones a los derechos humanos cometidas durante el gobierno de facto del general Augusto Pinochet.
En un documento publicado en el diario La Tercera, Cheyre dijo que el Ejército "tomó la dura, pero irreversible decisión de asumir las responsabilidades que como institución le caben en todos los hechos punibles y moralmente inaceptables del pasado".
El anuncio se produjo a pocos días de que el gobierno de a conocer un informe sobre torturas y prisión política elaborado por una comisión independiente.
El presidente de Chile, Ricardo Lagos, señaló desde Brasil, donde asiste a la Cumbre del Grupo de Río, que "esta nueva visión (del Ejército) es la culminación de un proceso de cambios graduales que se relaciona con la renovación institucional y con su plena inclusión a los tiempos democráticos que vive Chile".
Declaración sin precedentes
Nunca antes en Chile una autoridad militar, y mucho menos un comandante en jefe, había reconocido que las violaciones a los derechos humanos eran responsabilidad institucional.
En ese sentido, el presidente Lagos destacó "el coraje" del ejército señalando que el documento confirma el compromiso de los militares de lograr la reconciliación nacional.
Por su parte, el antiguo jefe de la Armada Chilena, Jorge Arancibia, afirmó que en esa rama militar no hubo excesos institucionales y sigue apoyando la teoría de que los abusos fueron errores individuales.
Miles de personas desaparecieron fueron arrestadas o torturadas durante el gobierno militar de Pinochet.