En su informe final, la misión de la ONU en Guatemala advirtió que la pobreza crónica puede llevar a un conflicto social.
Los gobiernos no han resuelto los problemas de la población indígena.
|
A pocos meses de que concluya su misión en Guatemala, el Secretario General de la ONU señala en el documento que aunque los guatemaltecos no desean otra sangrienta guerra civil como la que terminó en 1996, la corrupción, desigualdad y el crimen pueden socavar la democracia.
La Misión de Verificación de Naciones Unidas para Guatemala (MINUGUA) afirma que los tres gobiernos de la posguerra no han resuelto los problemas de la mayoría indígena guatemalteca.
El informe llama a que se extiendan los programas de educación bilingüe y se mejore el acceso a la tierra.
La misión aplaude sin embargo las dos transferencias pacíficas de poder y la reducción del tamaño del poderoso ejército.
"Política vacilante"
"Lamentablemente, las reformas estructurales más profundas contempladas en los acuerdos de paz han quedado rezagadas", se lee en el informe.
 |
Los diferentes gobiernos se han comprometido a cumplir los acuerdos para luego mostrar una voluntad política vacilante
|
Aunque ha habido avances importantes, según señaló el jefe de MINUGUA, Tom Koenigs, "no todos (los acuerdos) se han cumplido a cabalidad".
"Los diferentes gobiernos se han comprometido a cumplir los acuerdos para luego mostrar una voluntad política vacilante", agregó Koenigs en una rueda de prensa.
El informe fue divulgado tres meses antes de que concluya el mandato de la misión, después de lo cual la Procuraduría de los Derechos Humanos de Guatemala asumirá las funciones de verificación de los acuerdos de paz.