Voceros de la fuerza de paz de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Haití advirtieron que la inseguridad amenaza las laboras de asistencia en la ciudad de Gonaives.
La organización sostiene que un quebrantamiento del derecho y el orden pueden comprometer los esfuerzos para distribuir alimentos en la ciudad más afectada por los destrozos de la tormenta tropical Jeanne.
"Hay un gran problema con grupos armados. Creo que la situación va a empeorar", dijo el jefe de la misión de la ONU en el país caribeño, John Harrison.
"Hay bandidos en Gonaives que quieren controlar la distribución de comida y roban lo que deberían entregarle a la gente", agregó Juan Gabriel Valdez, delegado especial de la ONU en Haití.
Testigos presenciaron distintos robos a camiones con insumos de ayuda humanitaria y saqueos a centros de distribución, protagonizados por hombres armados.
La agencia humanitaria de la ONU pidió ampliar la cantidad de soldados destinados a tareas de seguridad en la zona.
Refuerzos
Piden que se refuerce el contingente de 740 soldados de la ONU en Gonaives.
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El alerta de seguridad se lanza después de que la ONU dispusiera un refuerzo de tropas de paz en Haití.
La organización internacional destinó hasta el momento 740 soldados -entre ellos 400 argentinos y 200 uruguayos- a velar por la seguridad en Gonaives.
Se espera que China aporte 125 reclutas a las fuerzas de la ONU en los próximos días, que se sumarán a los 31 agentes de ese país que ya están en Haití.
Números de la tragedia
La situación humanitaria sigue siendo crítica tras el paso de Jeanne.
El general brasileño Augusto Heleno Ribeiro, comandante de los cascos azules en Haití, reveló la BBC que la "desesperación" con que la población recoge la asistencia en los centros de distribución.
En total, unas 300.000 personas han perdido sus hogares en Haití debido a la tormenta tropical, que según el gobierno dejó al menos 1.500 muertos y más de 2.600 heridos.
Gonaives fue la ciudad más afectada.