La marcha concluyó sin incidentes.
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Luego de tres días de marchar por la Carretera Panamericana, 60.000 indígenas
llegaron a Cali, la ciudad más importante del sur del país, para protestar
contra las políticas de reformas del presidente Álvaro Uribe y las
consecuencias que sufren del conflicto armado interno.
"Hemos marchado con mucha firmeza, con mucha armonía, con mucha
tranquilidad, para reclamar nuestros derechos", dijo a la BBC, Alfredo
Acosta, coordinador de la guardia indígena, conformada por cerca de 7.000
miembros desarmados de varias comunidades que acompañaron la marcha.
Los indígenas cumplieron su palabra de marchar en paz y hacer de la jornada
una demostración de su "resistencia civil pacífica" por lo que fueron
recibidos por decenas de ciudadanos con aplausos y agitando banderas al paso de la marcha en Cali.
Durante los tres días de la marcha, los indígenas recorrieron más de 100
kilómetros desde Santander de Quilichao, Cauca, hasta Cali, ocupando un solo
carril de la carretera. No se registraron disturbios.
El gobierno, por su parte, había rechazado la marcha ante posibles bloqueos
en la vía o disturbios por parte de los manifestantes.
Contra Uribe
Los indígenas protestaron contra las reformas constitucionales que pretende
ejecutar Uribe y la detención de dos líderes indígenas acusados de
corrupción, que según los manifestantes, "fueron secuestrados por el
Estado".
Esta semana, Uribe presentó al Congreso una nueva reforma tributaria que
busca aumentar los impuestos y gravar artículos básicos exentos hasta el
momento.
Los indígenas se oponen al proyecto de reformas constitucionales y tributarias de Uribe.
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Otra de las polémicas reformas planteadas por Uribe ha sido la reelección
presidencial inmediata, un proyecto ya aprobado en seis de ocho debates que
debe tener en las comisiones y plenarias de las dos cámaras del Congreso
Nacional.
De ser aprobada la reelección, Uribe podría presentarse a las elecciones
presidenciales del 2006 para un periodo más de cuatro años.
Según los indígenas, Uribe también pretende reformar un artículo
constitucional que define la territorialidad indígena, pero el Presidente
aseguró que "eso no ha pasado por la mente de ningún funcionario del
gobierno".
El Tratado de Libre Comercio, TLC, con los Estados Unidos y el Acuerdo de
Libre Comercio para las Américas, ALCA, también son criticados por los
indígenas.
Uribe se defiende
Para el presidente Uribe, la protesta indígena tiene un carácter político,
pues según él, durante su mandato ha aumentado en más de un millón de
hectáreas los resguardos, 64.000 indígenas han sido capacitados, así como
también han aumentado los recursos para atención en salud.
"Entonces, yo me pregunto,¿si ha habido o no, política para atender las
reivindicaciones de los indígenas? Lo hemos hecho, y lo hemos hecho con todo
el cariño, con todo el patriotismo, con toda la intención de unir la Nación
a partir del reconocimiento de la diversidad", dijo el mandatario.
Sobre las demandas indígenas, Uribe les había dicho en una reunión previa a
la marcha: "digan la vedad, digan que ustedes tienen un partido político y
que quieren salir a marchar y a protestar, pero no le inventen embustes al
país".
Uribe ha invertido fuertemente en gasto militar y su "política de seguridad
democrática" para luchar contra los grupos armados ilegales ha sido
criticada continuamente por organismos naciones e internacionales defensores
de derechos humanos, aunque mantiene altos índices de popularidad.
Este viernes, los indígenas se juntarán con distintos sectores sociales para
realizar un Congreso Popular denominado, "Minga por la Vida, la Justicia, la
Alegría, la Autonomía y la Libertad".
Entre tanto, en otras ciudades del país como Bogotá, Barranquilla, Rioacha y
Sincelejo, otras comunidades indígenas realizaron marchas de solidaridad con
los manifestantes que llegaron a Cali, y que en un principio eran 40.000, en
los tres días de marcha se sumaron 20.000 más.
Varios congresistas y hasta el Defensor del Pueblo, se han sumado a las
manifestaciones indígenas.