Los manifestantes cerraron un puente que comunica Perú con Bolivia.
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El ministro del Interior de Perú, Fernando Rospigliosi, describió la situación que atraviesa la provincia de Collao como "muy grave", luego de que miles de manifestantes en la localidad de Ilave dieron muerte al alcalde Cirilo Robles.
Robles y otros 20 miembros del municipio fueron forzados este lunes a desfilar por el pueblo y luego agredidos en la plaza principal del pueblo.
El alcalde falleció a causa de múltiples laceraciones y desangramiento de sus órganos internos a raíz de la golpiza.
"Cuando llegué al hospital, me encontré con la sorpresa de que nuestro señor alcalde había fallecido: la población le había dado con palos", dijo a la BBC Juan Lazo, habitante de Ilave.
Según informan los medios locales RPP y El Comercio, un regidor de la misma ciudad también murió en la protesta.
El concejal Uriel Aguilar debió ser hospitalizado de urgencia.
Protestas
Estos sucesos ocurrieron 24 días después de que los pobladores iniciaran una huelga exigiendo la renuncia del alcalde, a quien acusaban de corrupción y nepotismo.
Desde entonces, los manifestantes mantienen bloqueado un puente que comunica Perú con Bolivia, lo cual ha dificultado el tráfico entre ambos países.
Tampoco se han llevado a cabo actividades económicas en la zona durante las últimas semanas y las escuelas permanecen cerradas.
El ministerio del Interior responsabilizó a los organizadores de la protesta por la muerte del alcalde.
"Hay cosas demasiado raras en la protesta", señaló Rospigliosi y afirmó que las autoridades tienen que "impedir que la situación siga descontrolándose".
Por su parte, el congresista Mauricio Mulder, opositor del Partido Aprista Peruano, solicitó la renuncia del ministro del Interior a quien acusó de permitir que el desarrollo de los incidentes violentos.