Algunos piensan que México quiere quedar a la par con EE.UU. al deportar a los jóvenes.
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México clausuró tres centros para jóvenes con mala conducta o problemas de drogas y ordenó la deportación de casi 600 adolescentes estadounidenses.
Funcionarios mexicanos inspeccionaron los centros en los pueblos norteños de Ensenada y Rosarito luego de recibir denuncias de maltrato físico y psicológico a los menores.
De este modo encontraron que muchos de los jóvenes habían ingresado a México como turistas, no como residentes o como beneficiarios de programas de tratamientos, dijo el Instituto Nacional de Migración.
Un vocero de una de las escuelas que perdió a 538 de sus alumnos dijo a la BBC que se sentía aturdido por la decisión del gobierno.
Ken Kay de Casa by the Sea, centro de rehabilitación en la playa de Ensenada indicó que es posible que México deportara a los jóvenes para quedar en "tablas" con los Estados Unidos que regularmente envía "inmigrantes ilegales y algunos criminales" a México.
Kay defendió los programas de su escuela, argumentando que permiten a los adolescentes "poner su vida en orden nuevamente".
"No hay muchachos malos, ellos son sólo muchachos que tienen dificultades en la escuela", dijo Kay a la BBC.
La mayoría de los adolescentes que están siendo repatriados desde escuelas en México pertenecen a familias residentes en California y Arizona.
Un vocero del consulado de EE.UU. dijo a la Associated Press que esperaban que todos los adolescentes estén de vuelta en su país durante el fin de semana.