El ministro cubano de Relaciones Exteriores, Felipe Pérez Roque, criticó a varios de los países que condenaron a Cuba por violación de los derechos humanos y ahora se niegan a apoyar una resolución contra Estados Unidos que La Habana tiene previsto presentar este miércoles.
La Habana tiene previsto presentar el proyecto de resolución esta semana.
|
Se trata de una propuesta cubana para que se investigue la situación de 600 prisioneros detenidos en la base militar estadounidense de Guantánamo, entre los que hay ciudadanos de 40 países.
Ellos fueron capturados en Afganistán y permanecen desde hace dos años en esta base militar de EE.UU., ubicada en el oriente de Cuba, sin que se realice juicio ni tengan derecho a abogado.
La resolución cubana pide que la Comisión de Derechos Humanos de la ONU envíe allí un equipo para investigar la situación de los prisioneros, ya que ha habido incluso denuncias de torturas.
"Sorprendido"
El canciller cubano afirmó, con cierta ironía, que estaba sorprendido de que países como Costa Rica, Chile u Honduras, que recientemente votaron contra Cuba, no se muestren ahora preocupados por los derechos humanos.
Especial hincapié hizo en el caso de Chile, dado que en su argumentación para condenar a Cuba el representante de Santiago afirmó defender los derechos humanos en todo el mundo y tocó colateralmente el caso de Guantánamo.
Pérez dijo que el Reino Unido y Suecia, a pesar de que ambos tienen ciudadanos presos en Guantánamo, anunciaron que votarán en contra de la resolución, mientras el resto de la Unión Europea dice estar revisando el tema.
"A partir de que han mostrado una especial vocación por la defensa de los derechos humanos en ciertos países, esperamos que den prueba ahora de su seriedad y coherencia", dijo el canciller, refiriéndose a Europa.
La resolución cubana no es condenatoria de EE.UU., sino que pide simplemente una investigación para saber qué es lo que sucede con estos prisioneros, colocados por Washington en un limbo legal.
¿Doble rasero?
El texto pide a EE.UU. que ponga fin a estas violaciones legales y solicita que la ONU envíe los relatores sobre tortura y sobre independencia de los jueces, así como al grupo de trabajo sobre detención arbitraria.
La Corte Suprema de EE.UU. examina la legalidad de las detenciones por tiempo indefinido.
|
Finalmente, se solicita al Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos que presente un informe al respecto para el próximo período de sesiones de la Comisión de Derechos Humanos.
Realmente se trata de un texto bastante "delicado", dada la gravedad del caso; sin embargo está enmarcado dentro del enfrentamiento entre Cuba y EE.UU., por lo que es de esperar duras reacciones.
Al parecer, Cuba pretende probar con esta resolución que existe un doble rasero dentro de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, demostrando que pocos países se atreven a enfrentar a EE.UU.
Entre la espada y la pared
La propuesta cubana deja en una difícil situación a los gobiernos latinoamericanos que condenaron a Cuba argumentando un compromiso con la promoción de los derechos humanos en todo el mundo.
Mas difícil aún es la posición de los países de la Unión Europea, que cuentan con varios de sus ciudadanos presos allí y recibieron además una orientación del Parlamento Europeo para que se investigue la situación de estas personas.
A pesar de que Pérez Roque recalcó que no se trata de una venganza contra los países que recientemente condenaron a Cuba, no cabe dudas de que esta resolución pone a más de uno entre la espada y la pared.