Las autoridades cubanas permitieron que la prensa comprobara el estado de sus principales cárceles.
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Las autoridades cubanas liberaron temporalmente a Julio Antonio Valdez Guevara, uno de los 75 disidentes encarcelados desde hace un año.
Valdez Guevara, de 52 años, padece de hipertensión y tiene serias complicaciones del hígado. Fue sentenciado a 20 años de prisión el año pasado.
El disidente salió de la prisión el miércoles en la noche, pocas horas antes de que, en Ginebra, la comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas adoptara una resolución de censura contra Cuba por la situación de las garantías individuales en la isla.
Antes de ser apresado y condenado, Valdez era el propietario de una librería independiente en la zona oriental de la ciudad de Manzanillo.
De ahora en adelante el disidente permanecerá bajo arresto domiciliario hasta que se recupere físicamente. El miércoles en la noche fue atendido en un hospital en las afueras de La Habana.
"Estoy muy contento", declaró Valdez a los periodistas extranjeros al momento de llegar a un centro de tratamiento del hígado en la capital cubana. Dijo que las autoridades le aseguraron que permanecería libre hasta que mejore su salud.
"Yo espero que le den libertad permanente", expresó su esposa, Delia Aguilar. "Nadie que esté tan enfermo debe estar encerrado".
Aguilar añadió que en los próximos días su esposo recibirá un trasplante del hígado.
El más enfermo
Por su parte, el activista Elizardo Sánchez indicó que "de los 10 prisioneros que están muy enfermos, él era el más enfermo".
Sánchez dirige la Comisión Pro Derechos Humanos y Reconciliación Nacional en Cuba, agrupación que fue prohibida por el gobierno de Fidel Castro y que ha denunciado el estado de los disidentes apresados.
El gobierno cubano no emitió un anuncio oficial sobre la liberación de Valdez Guevara, pero, según señaló Sánchez, "tuvo que haber sido decidida al más alto nivel".
Familiares de disidentes presos han realizado varias protestas exigiendo su libertad.
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Los fiscales cubanos acusaron a los 75 disidentes de ser mercenarios al servicio de diplomáticos estadounidenses para provocar subversión en el sistema socialista de la isla. Esta acusación ha sido negada por los detenidos así como por el gobierno de Estados Unidos.
La redada fue condenada por otros gobiernos y agrupaciones pro derechos humanos en todo el mundo, y figuró en el informe que presentó la Comisión de Derechos Humanos en Ginebra el jueves cuando votó a favor de una condena a Cuba.
Unos 22 países en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU votaron a favor de la resolución que condena a Cuba por supuestas violaciones y la exhorta a cooperar con el enviado del organismo que investiga los derechos humanos en el país caribeño. Otras 21 naciones votaron en contra.
Pero Cuba rechazó la resolución y anunció que promoverá una resolución en la comisión de de la ONU sobre la situación de los presos afganos detenidos en la base militar de Guantánamo, en Cuba por el gobierno de Estados Unidos.