EE.UU. ignoró una medida cautelar de la Corte Internacional en un caso parecido en 1999.
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La Corte Internacional de Justicia en La Haya dictaminó que Estados Unidos violó los derechos de 51 mexicanos condenados a muerte y ordenó que se revisen los casos.
"Estados Unidos debe realizar, por medios de su propia elección, una revisión significativa de las sentencias y las condenas", dijo el juez Shi Jiuyong, presidente de la Corte desde 2003.
México había pedido al tribunal internacional decidir si 52 mexicanos que esperan por su ejecución en prisiones estadounidenses debían recibir nuevos juicios.
El país latinoamericano sostuvo que a los prisioneros no se les dijo que tenían derecho a asistencia consular.
Los abogados mexicanos argumentaron que la ayuda consular podría haber sido literalmente una cuestión de vida o muerte para algunos condenados.
La Convención de Viena de 1963, ratificada por ambos países, estipula que todo ciudadano extranjero sometido a juicio debe ser informado de su derecho a ayuda consular.
La Corte Internacional de Justicia rechazó la petición mexicana respecto a uno de los casos porque el condenado había decidido no ejercer su derecho a la asistencia diplomática.
Soberanía
Los abogados estadounidenses consideraron que el caso era una estratagema publicitaria y aseguraban que los mexicanos tuvieron un juicio justo.
El año pasado, tres ciudadanos mexicanos en el pabellón de la muerte recibieron una medida cautelar que detuvo su ejecución hasta que la Corte Internacional emitiera un veredicto.
Washington adujo entonces que la decisión violó su soberanía sobre su sistema judicial.
El dictamen de la Corte Internacional ha sido aplaudido por diversas organizaciones de defensa de los derechos humanos, incluida Human Rights Watch, con sede en EE.UU.
Aunque las decisiones de la Corte son de acatamiento obligatorio, en un caso similar, en el que ordenó detener la ejecución de un ciudadano alemán en 1999, Estados Unidos hizo caso omiso y el convicto fue ejecutado al día siguiente.